La ola de calor resiente al campo leonés y le coloca más cerca de los malos resultados
El cereal de secano está siendo el más perjudicado mientras que la reservas salvan al regadío

Campo sembrado de cereal en San Adrián del Valle.
Para el secano lo peor fueron las altas temperaturas del pasado mes de mayo, el regadío se salva gracias a las reservas que recogen los embalses y la ganadería no se queda al margen de los estragos de la ola de calor. Éste es el panorama del campo leonés en este julio de 2026. No hace un mes que comenzó el verano, pero los termómetros han dado poca tregua en las últimas semanas y esta realidad está condicionando al sector primario de la provincia.
«Fue peor la ola de calor de mayo porque pilló al cereal de invierno en la fase de formación del grano y se está viendo ahora cómo eso está afectando al rendimiento», explica Arsenio García Vidal, presidente de Asaja León. Por eso, unos resultados que en el invierno se vislumbraban como buenos han pasado a convertirse en malos. «La previsión era de unos 3.500 kilos por hectárea y ahora rondará los 2.500», apuntala García.
A expensas de la lluvia
El girasol es uno de los cultivos de secano que más ha incrementado la superficie de cultivo, pero «desde el día que se sembró no ha llovido y el secano depende de la lluvia», recuerda el presidente de Asaja en la provincia. Esto otorga al girasol, que ya está floreciendo sin haber recibido la bendición del agua, unas perspectivas no muy alentadoras. Y similar para el cereal de invierno en general.
La subida de los termómetros se ha dejado sentir menos en el regadío. «Los embalses están llenos y ese es un factor muy importante», apunta García, quien añade que, sin embargo, «tenemos que regar más que nunca porque el suelo necesita más agua por este calor».
Las reservas de agua han asentado una buena base que está permitiendo «regar con normalidad», amortiguar el calor sofocante y, con ello, salvar a estos cultivos de los problemas del secano.
En este sentido, Asaja Castilla y León pidió hace unos días a la Confederación Hidrográfica del Duero un ajuste al alza de las dotaciones de regadío que se había previsto en un principio para esta campaña agrícola alegando que «las sucesivas y tempranas olas de calor exigen una mayor aportación a los cultivos de regadío para que puedan avanzar con normalidad y no se registren mermas productivas, más teniendo en cuenta que los propios datos de la CHD apuntan que no hay problema de recursos hídricos para afrontar el riego».
Confederación contestó, tal y como adelantó este periódico, descartando la propuesta al entender que «6.000 metros cúbicos por hectárea para regadíos modernizados dan sobradamente para una campaña de riego más que exitosa y también para los que no lo están, con una buena gestión».
A este respecto, el responsable de Asaja en la provincia recordó que la propuesta de la organización agraria era ampliar la dotación si la asignada no es suficiente, algo que «se verá en agosto» y quiso resaltar que «estamos de acuerdo en que hay que gestionar el agua lo mejor posible», por lo que habrá que esperar a ver lo que depara el mes próximo.
Merma también en la producción láctea
La subida en los termómetros está teniendo también sus repercusiones en la ganadería, especialmente en el ganado de leche, donde hay una bajada en la producción a consecuencia del calor.
También está afectando al ganado de engorde como pollos, conejos o cerdos ya que comen menos con el calor, lo que hace que engorden más despacio y se alargue el proceso en las granjas y de ahí la merma en la producción. Algo similar en lo que respecta a la producción láctea.
El calor de estos meses también está suponiendo un problema en otros puntos de Europa como Francia y también en Estados Unidos y eso acarrea una creciente preocupación en el mercado cerealista, tal y como recordó la Lonja de León la semana pasada. Esto tensiona a su vez los precios, especialmente en el caso del maíz, que se encuentra ahora al inicio de su floración y que también experimentará una bajada en la producción si las condiciones climatológicas se mantienen.