CARTA TE ESCRIBO
En calzones
QUERIDO hermano: Anteayer Astorga fue un clamor de silencio. Durante cinco minutos la plaza Mayor se agarrotó en el doloroso recuerdo; como la plaza San Miguel a donde salieron los miembros de la Policía Nacional, y el instituto, y otros centros oficiales. No será fácil, no, olvidar el 11M. Con este dolor de ausencias, caminamos hacia la semana de Pasión; el viernes próximo se llama de Dolores y hoy estamos en Lázaro, el resucitado, con merienda campestre que por algo es domingo tortillero. Isidro, el de Posadilla, subirá al Santo, el Chano le dicen ellos, que allí no habrá humo de cigarrillos; lo llevará él, de motor, para asfixiar las encinas. Cosas. Andamos con los ecos de Semana Santa, cuyo pregón pronunció ayer Anta Jares, mientras se desarrolla el triduo al Nazareno de los Judíos que estrenará andas este año, y la archicofradía de los Dolores desarrolla novenario ante esa bella imagen del vallisoletano Rozas. Las cofradías andan ajetreadas, que las fechas se echan encima y quieren evitar sobresaltos, como alguno que ha surgido últimamente. Porque en calzones nos quieren dejar a los astorganos. Pues sobresalto debe anidar en el obispado después de la salida de pata de banco deTarsicio Carballo. Le ha salido la vena más independentista al ¿lider? berciano y lleva muy mal ciertas cosas, aunque así haya sido desde hace, al menos, mil ochocientos años. Quieren obispo en exclusiva. Va para dos años te avisé del movimiento existente en Ponferrada y sus aledaños sobre la sede episcopal. En aquella ocasión eran rumores que se extendían por ciertos círculos un tanto involucionistas, casi diríamos sondeos, a los que el prelado, no se sabe si en serio o en broma que para eso es gallego de escalera, no dijo ni sí ni no, sino todo lo contrario; los dejó con ciertas decepciones episcopales, pero también con las mieles de una concatedral, que sería un buen primer paso para un traslado definitivo con el correr de los tiempos. Tarsicio, más echao palante, va a por todas; como en concejalías y demás su PRB no rasca bola, se agarra a los ejemplos de Tuy, Mondoñedo o el Burgo. Expone razones poblacionales, que por cierto son muy razonables, y las no tan razonables de las distancias en estos tiempos que corremos; que corremos más de la cuenta y en menos que se santigua un ermitaño de las escabrosidades de Oencia, se planta el obispo en el Campo de las Danzas o en las corredoiras de Las Ermitas y les larga la bendición urbi et orbi en un Jesús, regresando a tomar el chocolate de la tarde en esta vieja ciudad. De aquellos polvos episcopales, que eran veraniegos y acaso contemporizadores, o cómplices vaya usted a saber, vinieron estos lodos a los que, desde la calle del Carmen tendrán que dar respuesta despejando incógnitas y dudas que perturban a algunos astorganos. Por mi parte, hermano, aunque nunca se sabe lo que piensa el diablo mientras espanta las moscas, creo que Tarsicio va de boutade a tontería con reivindicaciones de lo que nunca tuvieron, sin apoyos históricos y sin sentido. Como aparezcan Sampiro, san Genadio o san Pedro Cristiano, por citar tres obispos bercianos, le van a poner, al presidente del partido ese, las orejas como hojas de berza gallega, lo cual no les costaría mucho esfuerzo visto lo visto. Y te advierto que al obispado, curia y cabildo le puede llegar otro tiempo de pasión con la Vía Sacra y las escondidas lápidas episcopales. El Tribunal Superior de Justicia ordenó sacar a la luz las memorias de los obispos de Ávila que habían corrido la misma suerte que los astorganos. Te lo contaré en la próxima.