Tragedias rurales
El color de las hayas Epigmenio Rodríguez Eolas Ediciones, León, 2013. 330 páginas.

El lector no debe olvidar el subtítulo de esta novela: Trilogía De Infernis. Infernum I: Ruri. Es la primera entrega de una trilogía, cuyo subtítulo genérico es Ruri; es decir, los rurales. Su título en latín, se repite en esta lengua en «agradecimientos», en la dedicatoria, en los nueve cuerpos narrativos y en la versión latina del título, De fagorum colore, en la Introductio, en el cuerpo 5. y en el Epilogus. De esa cuidada minuciosidad de la estructura de la obra da idea también la cita de Italo Calvino para explicar uno de los sentidos de Infierno.
En esta primera entrega el autor ofrece la vida, de 1967 a 2008, de una familia de ambiente rural. Planteada con una precisa técnica circular, las páginas recogen básicamente la existencia de Braulio y Fini, con todos sus hijos. Sobre ellos flota un clima de predestinación a la tragedia, que se localiza entre los propios miembros pero que se extiende hasta su relación con otros seres de la comarca. Excepción hecha de Fini, la madre, los personajes se ven avocados a la desgracia o a la muerte. La presencia torva e inquietante de Braulio, el paterfamilias, va provocando una serie de situaciones dramáticas que el afecto familiar no puede superar. A lo largo de los años vamos comprobando el cambio social, el nivel de vida, los nuevos inventos, pero el sustrato humano de esos personajes no supera su condición primaria, de maldad casi siempre.
La escena final (con el matrimonio subiendo incomunicados por la a la montaña es de gran valor simbólico: Fini busca setas y «Braulio abre los ojos para ver, o quizá no, el colorido del hayedo». Está tranquilo porque «sigue teniendo el fardel del dinero», pero…tal vez ya no le sirva para nada; como su vida.