Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Juan Belmonte revolucionó el toreo y la relación de los intelectuales con el mundo del toro. Reunidos bajo el título, Belmonte, la epopeya del temple , profesores universitarios, filósofos, investigadores nacionales y extranjeros, el director de cine Miguel Díaz-Yanes, el poeta Carlos Marzal y el exministro Manuel Clavero ofrecen su visión sobre las aportaciones más sobresalientes de Belmonte al arte del toreo y a su relación con los intelectuales, en un total de 500 páginas. El 26 de marzo de 1913, el escultor Sebastián Miranda, el escritor Ramón del Valle-Inclán y el aristócrata Julián Cañedo telegrafían a su común amigo el escritor Ramón Pérez de Ayala para que viaje a Madrid y vea la novillada de repetición que dará el sevillano Juan Belmonte, «el acto más milagroso» que, según los tres amigos, habían visto en una plaza de toros.

Aquel día se produjo «el fenómeno más extraordinario que se había visto nunca en la torería: queda el público tan absorto, tan asombrado, que media hora después de terminado el espectáculo estaba todavía la plaza casi llena de gente, gesticulando y llevándose las manos a la cabeza sin lograr explicarse lo que habían visto», según el profesor de la Universidad de Sevilla Pedro Romero de Solís. Belmonte era entonces «un joven de extracción social humilde, con diez hermanos acogidos por caridad en hospicios sevillanos», según Romero de Solís, coordinador de este homenaje junto al profesor de la misma Universidad Juan Carlos Gil González, quien ha destacado «el pulso interior, el descubrimiento de nuevos terrenos, la armonía entre el hombre y el toro» que surgió aquella tarde.

Después, el torero sería inmortalizado por Zuloaga, Julio Romero de Torres y Vázquez Díaz, su vida sería escrita por Manuel Chaves Nogales y ocuparía portadas en la prensa internacional.

tracking