Aparece ‘Rubor’, un cómic teñido de rojo
l Ediciones La Cúpula recupera la viñeta erótica en un libro colectivo . Filandó n una docena de autores reivindican en ‘rubor’ la vigencia del cómic erótico en españa, un género que vivió su particular ‘boom’ editorial en los años de la transición

S i hay un color para describir la pasión, el erotismo o, por qué no, la pornografía, ése es el rojo. Por eso, en la novela gráfica Rubor sus páginas se tiñen de esta tonalidad para contar pequeñas historias donde se vuelve a abordar una temática que en la Transición española vivió un ‘boom’ editorial.
Aunque sean pocos ya los que recuerden cabeceras como María la Nuit , Vampirella , Lucifera o Nazario , grandes protagonistas del cómic erótico y sexual en nuestro país en la década de los 80, este género sigue interesando y así lo ha puesto de manifiesto la editorial La Cúpula con la publicación de Rubor , una obra colectiva coordinada por el ilustrador Jordi Pastor.
Explícito en muchas viñetas y sinuoso en otras tantas, el rubor que pretende provocar cada una de las doce historias de las que está compuesto el libro va subiendo de tonalidad por expreso deseo de sus creadores. Tanto es así, como confirmaba Pastor, que el orden de las historias se decidió «por el grado, más o menos, de pornografía», porque sí, porque en Rubor la línea que separa el erotismo de la pornografía es «muy fina», al igual que «en la vida».
«Queríamos que la curva del erotismo, hasta llegar a la pornografía, fuera subiendo hasta llegar a la historia de Danide y después bajara hasta acabar con la historia de Corominas, que hace una reflexión muy bonita sobre relaciones sexuales», cuenta Pastor sobre algunas de las narraciones de esta novela gráfica a la que «no quiere» clasificar con «uno, dos o tres» rombos. «El rombo se lo tiene que poner el lector porque sería muy osado poner rombos ya que el grado de erotismo lo decide el mismo lector. Cada persona puede ver la historia de una manera y eso también es muy divertido, ver los diferentes grados de rubor que puede tener el lector», añadía.
En este sentido, y como explica el coordinador de esta lectura «sólo para adultos», los doce autores no han sufrido ningún tipo de «veto» a la hora de publicar cada una de sus creaciones. Y, dato a resaltar, como así lo hace Pastor, es que en los casos de Carmen Segovia o Candela Ferrández, «nunca se habían enfrentado a la temática erótica».
Junto a ellas, y Coronimas y Danide, también están presentes en Rubor Artur Laperla, Sergi Puyol, Martín Pardo, Giulia Sagramola, Alexis Nolla, Martín Pardo y Marcos Morán, todos habituales del blog de temática erótica Shoo-Bop , de donde nació precisamente la obra.
Todos ellos, expertos o no en el éste género, lo que han hecho en este «cómic subido de tono» ha sido abordar la sensualidad, la sexualidad, la pasión o el erotismo con viñetas que no hieren sensibilidades y que cuentan historias dirigidas a todas las tendencias sexuales.
«No escogimos a los autores pensando en qué tendencia sexual tendrían o el tipo de historia que abordarían. Son historias muy diferentes entre sí y que tocan muchos temas dentro del mundo del erotismo o la pornografía y eso nos llenó mucho de orgullo, fue todo una sorpresa», puntualiza, haciendo referencia al hecho de que en Rubor hay erotismo heterosexual, homosexual incluso fetichista.
Y es que, como reconoce Jordi Pastor, en el sexo «lo que para uno es normal» para otro puede ser motivo de escándalo. El caso es que este libro de tinta roja y anaranjada viene a significar un resurgir a lo grande de este género.