Diario de León

poesía

Claridad turbulenta

Despegue Víctor Rodríguez Núñez Premio Loewe, Madrid, Visor, 2016. 104 páginas.

Publicado por
josé enrique martínez
León

Creado:

Actualizado:

A parece el título con minúscula, despegue, según el raro gusto del poeta cubano Víctor Rodríguez Núñez, que organiza cuidadosamente su libro como un viaje de ida en avión, desde la Habana, y retorno en barco a Trinidad, conforme a sus cinco partes: salida, vuelo, escala, puerto , y entrada . Son quince los poemas de cada parte: setenta y cinco en total, elaborados como formas renovadas del soneto y sin puntuación alguna.

Para entender el poemario, el lector debe situarse primero en La Habana, en el Parque Central, el Malecón o el Cementerio de Espada, el más antiguo de la isla, e ir recogiendo datos sueltos de un paisaje urbano poco admirable desde la mirada crítica del poeta: alguien «sin media luz donde caerse muerto», el arroz con fríjoles de cada día, el diario Granm a que «no miente / pero tampoco dice la verdad», «el llanto a cubos», la moderna poesía, una «poética del subdesarrollo», y una voz que resuena: «te fuiste por tu cuenta / nadie te perseguía / no te faltaban oportunidades / solo querías conocer el mundo»; y frente a la voz mentirosa, la que cuestiona la letra oficial: «¿te fuiste por tu cuenta? / ¿nadie te perseguía?».

El lector tal vez piense que eso no se puede escribir dentro de la isla; en efecto, el poeta cubano es profesor en Kenyon College, de EE UU, escribe desde fuera, lo que le permite libertad de palabra y sentido crítico. Acaso su salida de La Habana sea la de muchos otros, entre la nostalgia y la esperanza —pues «en el destierro también amanece»—, hacia un destino incierto. Otro es el paisaje en el vuelo, entre las nubes, que «son una forma de melancolía»; lo son porque el futuro es dudoso y la soledad una sensación de lejanía. En la escala del viaje pinta el poeta diferentes estampas paisajísticas de los EE UU, de Oregón a Carolina del Sur. El clima anímico es más luminoso, a pesar de que «aquí también eres extranjero»: extranjero en su patria y extranjero fuera, con esta reflexión en el regreso a puerto: «nadie te echó nadie te pidió que te quedases». La entrada en esa «estridencia ideológica / donde lo único decente es el sol», la hace por Trinidad, la hermosa ciudad colonial. Tal es el poemario premiado con el Loewe, si lo entiendo bien, pues no es de fácil lectura. Las maneras barroquizantes y el escamoteo de conexiones entre las frases y las acciones, convierten en poco complaciente la lectura de despegue, título alusivo también al deseado arranque de la isla hacia la modernidad.

tracking