‘Crematorio’ y ‘En la orilla’

Rafael Chirbes fue un auténtico visionario a la hora de atisbar el fenómeno de la corrupción. Crematorio y En la orilla son su gran aportación, un retrato de la crisis y de una sociedad putrefacta. Crematorio arranca con la muerte de Matías Bertomeu, el ideólogo que cambió la revolución por la agricultura. El dolor levanta el polvo, afloran las personalidades: la de su hermano -constructor sin escrúpulos-, la de la sobrina bienpensante, la del catedrático, la del mafioso ruso, la de la esposa ambiciosa, la del escritor alcohólico. Chirbes despliega así un mundo abandonado por los dioses en el que las palabras y las ideas son sólo envoltorios, y el arte y la literatura, juguetes inanes. En la orilla son los restos: la vida como salto en el fango de los valores. El invierno que persiste después de aquel loco verano de la burbuja. Qué difícil dar un paso sin pringarse.