ENSAYO
La cocina salvadora
José Andrés llegó a Puerto Rico cuatro días después de que el huracán María devastase la isla, y abordó la crisis humanitaria de la única manera que sabía: alimentando a las personas más afectadas.
Empezó preparando unas pocas comidas al día. Pronto fueron 1.000, más tarde 5.000, luego 10.000... Menos de dos semanas después, él y su equipo estaban elaborando 100.000 comidas diarias. Todo ello en medio del caos generado no ya por el huracán, sino por una crisis muy profunda, la ineficacia del gobierno de Donald Trump, el sistema fallido y derrochador de algunas ONG… Alimentamos una isla (Planeta) recoge aquella experiencia.