poner software al campo
Una implantación del 10%. Y un potencial de crecimiento del 60%. Esa es la perspectiva de la implantación de software en el sector agroalimentario. Una necesidad que las exigencias de trazabilidad y la legislación de la cadena alimentaria hacen imprescindible. Certitec prepara, desde Astoroga, una gran herramienta a nivel nacional
Que sea un sector tradicional, un sector «refugio» (para inversores y para entidades financieras, porque siempre es necesario y tiene niveles de morosidad ridículos en los tiempos que corren) no quiere decir que no tenga que adaptarse a las nuevas exigencias. Cada vez mayores, cada vez más complejas de gestionar. Trazabilidad, control, gestión comercial, proveedores,… Pymes o grandes grupos, agrícolas o ganaderas, productoras o de servicios, el sector primario es hoy un filón para las empresas de consultoría y proveedores de software, porque los requisitos para moverse en el mercado agroalimentario se multiplican y exigen cada vez un control más exhaustivo.
Del potencial del sector se dieron cuenta hace unos años un grupo de consultores que trabajaban en distintas compañías relacionadas con el sector. Decidieron unir fuerzas en el 2005, pero no fue hasta el 2007 cuando pusieron en realidad en marcha Certitec, una de las escasas empresas proveedoras de software específico del sector agroindustrial que opera en este momento. Lo hace además desde Astorga. En el mundo global, eso no es un inconveniente. Ni eso ni un modelo de negocio que fija objetivos a las personas que trabajan en la empresa, y les deja libertad para desarrollar su trabajo en la ubicación que elijan.
«El sector agroalimentario está acostumbrado a estar en crisis. Siempre necesitamos alimentos, pero las reestructuraciones en este mundo son permanentes. Los empresarios del sector aseguran que llevan 25 años en crisis, los altibajos los vive la construcción. ¿Qué hacer cuando se lleva tanto tiempo de reestructuración, con unos márgenes muy ajustados?».
Agustín Martínez Santos, socio director de Certitec, está convencido sin embargo de que para su negocio, el de la consultoría y los servicios de software, el sector agroalimentario es un mercado con enorme potencial. «Tiene mucho por desarrollar, a nivel tecnológico se ha avanzado, pero ni mucho menos al ritmo que lo han hecho el resto de las empresas vinculadas a estas actividades».
Sin embargo, la legislación y las crecientes exigencias ponen contra las cuerdas la gestión tradicional de un sector que, basado en la tradición, tiene que renovar inevitablemente las herramientas tecnológicas que deben garantizarle la viabilidad.
«El sector agroalimentario ha avanzado a nivel tecnológico, pero no al ritmo del resto de las actividades vinculadas. Por eso es un mercado potencial para nosotros. Los requisitos legislativos, que afectan a la trazabilidad, la seguridad alimentaria, etc., requieren herramientas y aplicaciones informáticas como las que nosotros implantamos y distribuimos. Es decir, el sector requiere una adecuación tecnológica por imperativo legal».
Tanto ha cambiado en los últimos años la normativa del sector, que Certitec inició de hecho su actividad en pleno estallido de la crisis económica. «Veníamos de las consultorías del sector, veíamos una oportunidad de negocio y nos planteamos aportar nuestro conocimiento en tecnología informática a un sector que no sólo entendemos, sino que tiene gran recorrido».
Aunque el agroindustrial no es el único sector en el que Certitec desarrolla herramientas de gestión y al que presta servicios tecnológicos, sí es el grupo de actividad en el que centra buena parte de sus actuaciones. Hasta el punto de que un fabricante de software de ámbito nacional les ha encargado desarrollar «un vertical, un software especializado para este sector, el agropecuario». Se trata, según Martínez Santos, de «volcar toda nuestra experiencia en realizar un RP específico para estas actividades».
El proyecto se inició hace poco más de un mes, y estará concluido en año y medio. «Una vez superados los test, se implantará a nivel nacional. Lo que han buscado es nuestra experiencia, en un sector complejo».
Actualmente el proyecto se encuentra en la fase de análisis, «un trabajo arduo», y después llega la fase del desarrollo del software por parte de los programadores, el periodo de pruebas, los test con el fabricante,… «Es algo totalmente nuevo. Existen otros productos desarrollados por otras multinacionales, pero no con el software con el que nosotros trabajamos. El resultado será un producto para comercializarlo específicamente entre las empresas del sector agropecuario».
Un sector que tiene un gran mercado potencial en León, pero también en el conjunto de la Comunidad, entre otras zonas con mayor proyección agroindustrial del país. Actualmente muchas empresas que se desenvuelven en esta actividad cuentan con herramientas informáticas estándar, que les permiten realizar la contabilidad, la facturación, la gestión ordinaria. «Lo que nosotros aportamos es algo específico, que se adecúa a las necesidades concretas de las empresas agropecuarias».
Martínez Santos pone un ejemplo: «Una empresa que fabrique piensos no sólo necesita un sistema para la gestión de la fábrica. La legislación le exige documentación sobre la mercancía que recibe, y sobre el producto que ofrece, que va a entrar directamente en la cadena alimentaria. Tiene que cumplir normativas sobre ubicación, de dónde viene, tratamientos que ha recibido, … todo lo que tiene que ver con la seguridad de los consumidores».
Una seguridad que exige garantías absolutas sobre el origen y la evolución de cuantos componentes entran en esta cadena alimentaria humana. Es decir, exige un seguimiento minucioso de la trazabilidad. «Igual ocurre en otro tipo de empresas de servicios a la agroalimentación: compraventa de graneles, fertilizantes, control de básculas, enlaces de pesajes, enlaces de máquinas medidoras,… Un día a día exhaustivo que exige programas y herramientas que específicamente se adapten a estas exigencias».
Los programas que ofrece Certitec tienen una capacidad de adaptación y son escalables para ser utilizados por cualquier tipo de empresa. «desde las muy pequeñas hasta las de gran volumen. Se trata de herramientas muy flexibles, y modulares, de forma que pueden abarcar cualquier tipo de sociedad que tenga una estructura mínima».
La empresa ubicada en Astorga da también cobertura a los autónomos que requieran algún tipo de herramienta informática, aunque en este caso «tenemos otro tipo de instrumentos, menos sofisticados y más accesibles». Sin embargo, son las empresas su principal mercado.
«Para que este tipo de herramientas funcione hace falta una estructura detrás, de máquinas, de servidores,… Nosotros ofrecemos esa posibilidad a nuestros clientes, un hosting, un servicio que le damos al cliente ‘llave en mano». Un cliente que no necesita más que el ADSL y un terminal, porque «en Certitec le alojamos el servidor de la base de datos, las comunicaciones,…».
Y es que no todos los empresarios necesitan invertir en equipos y programas propios. «Nosotros les garantizamos una herramienta que se actualiza permanentemente, en la que no saben qué hay detrás, pero tienen la certeza de que funciona». Las empresas contratan un servicio por un precio determinado, y la empresa les garantiza por contrato la disponibilidad de sus datos, la seguridad, encriptación de documentos,… «Tenemos varias certificaciones para cumplir la normativa de protección de datos. El cliente sólo tiene que enchufarse a la red y utilizar el servicio». Incluso en caso de problema los técnicos de Certitec acuden inmediatamente, aunque lo normal es que resuelvan los problemas a distancia, a través de las herramientas de control de que disponen.
«En el fondo se trata de la implantación día a día de los servicios de cloud computing, que avanzan inexorablemente. Al final se trata de que la empresa se dedique a su negocio, y todas las herramientas y datos que necesita se alquilan con seguridad». Sin embargo, el socio director de Certitec reconoce que todavía existe cierto miedo. «Estamos poco maduros en este sentido, pero ya hay entidades muy potentes, incluso bancos, que funcionan así».
El caso es que el grado de implantación de estos sistemas tecnológicamente avanzados en el campo de la agroindustria +están aún escasamente implantados. «Las grandes empresas, más maduras, ya están implantando la segunda generación de Planificación de Recursos Empresariales (ERP en sus siglas en inglés); pero la mayoría están empezando. Hasta ahora disponían de algún programa de gestión, de facturas,… Todo se hacía de una forma un poco arcaica. Ahora se trata de integrar la gestión de la empresa en su totalidad, y en esto estamos empezando».