discapacidad. tics que alientan la inteligencia
aspace recurre a ordenadores, tablets y mandos adaptados para avanzar en la enseñanza a niños con plurideficiencias. S in movilidad en las manos, se puede escribir; sin voz propia, transmitir mensajes. La magia llega con el uso de nuevas tecnologías. Unas herramientas que ponen en práctica en el centro de educación especial La Luz con buenos resultados para personas con parálisis cerebral. Para cada dificultad, una solución
Llegar a encender la luz de una habitación, la televisión, pedir agua o reconocer que hoy es martes parecen acciones sencillas. Sin embargo, si los protagonistas son personas en sillas de rueda y escasa movilidad, con dificultades visuales o para pronunciar palabras, esos gestos aparentemente fáciles se convierten en prodigios y encierran singulares historias de superación. Las nuevas tecnologías están haciendo más patentes los avances en el aprendizaje y la estimulación, permitiendo dar pasos de elefante para potenciar la memoria, favorecer la comprensión de órdenes y provocar respuestas.
Unas herramientas que ya usan en el colegio de Educación Especial la Luz, ubicado en el complejo de San Cayetano, donde la Asociación de Padres de Personas con Parálisis Cerebral y Encefalopatías Afines (Aspace) trabaja con 28 niños con plurideficiencias para transmitir el conocimiento por nuevas vías y más eficaces. Gracias a programas y aplicaciones de ordenador, tablets, pulsadores de botón y adaptados, lectores de lápiz o paneles de comunicación, los pequeños con escasas posibilidades de agarrar con la mano un mando y dificultades psicopedagogas para comunicarse están consiguiendo arrastrar un joysticks para transmitir que quieren beber o ver su serie preferida de Bob Esponja. Para ello, desplazan una palanca o golpean un pictograma en la pantalla de la tablet que identifica su deseo.
Despertar la inteligencia, superando las trabas de un cerebro dañado que, a veces, se resiste a emitir mandatos al cuerpo para sostenerse, mirar, o prestar atención, constituye una misión árdua, que requiere grandes dosis de vocación. El trabajo constante consigue superar muchas limitaciones y ayuda a esas personas a mejorar las habilidades de escucha o la memoria visual, a discriminar el sonido de una vaca, un caballo o un perro. Así progresan en su relación con el entorno.
En el centro La Luz saben que las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICS) ofrecen a las personas con parálisis cerebral un acceso a la plena participación en la sociedad, ya que les permiten realizar de forma remota o virtual actividades que podrían resultar muy complicadas o imposibles de efectuar de forma presencial. Así, pueden llegar a incorporarse al teletrabajo, gestionar compras a través de Internet, jugar con simuladores deportivos, teleformarse… Las TICS «no representan sólo una vía de acceso al currículo, sino también una posibilidad de mejorar las relaciones del niño en el entorno familiar y de aumentar su integración social», explica el director del colegio, José Luis Segura.
Un ventilador puede hacerles sentir el aire en la cara, pero integrado en los nuevos instrumentos tecnológicos, que acompañan a esa brisa con movimientos de un asiento hacia arriba y abajo, y aderezados con sonidos de relincho y pájaros, va mucho más allá y puede hacer que alguien con el sistema nervioso afectado viva la experiencia de caminar por el campo y aprenda con una naturaleza inventada. Incluso para que los alumnos que tienen adormecido su cuerpo puedan ‘sentir’ dónde está la espalda, un brazo o una pierna, se les tumba en una cama vibratoria que se mueve por partes y que va ligada a un mando. Según la capacidad y habilidades del escolar, podrá manejar ese mando a su antojo y recrearse en las zonas de su anatomía que más le apetezca. Si no, el terapeuta le ayuda. El objetivo en ambos casos es despertar sensaciones, avanzar, establecer nuevas conexiones neuronales que abran otros caminos a la autonomía personal.
«Ordenadores y tablets han cambiado el concepto de enseñanza a personas con minusvalía», reconoce. Aunque una mano sea incapaz de cerrarse sobre sí misma para agarrar, proporcionando un joystick o un juego de botones para pulsar, el niño puede llegar a moverse por una página de internet, decir si y no golpeando o empujando con la muñeca, la rodilla o la cabeza, según sus posibilidades de movimiento. Esa técnica también la utilizan en el centro de Aspace para contar los tradicionales cuentos de Caperucita o los Siete cabritillos on-line, implicando a los pequeños en ‘pasar la página cibernética’ gracias a ratones adaptados. La Luz quiere potenciar al máximo las posibilidades de aprender, procurar atención, enseñanza, rehabilitación y el desarrollo de la personalidad de los jóvenes. Para ello recurren a softwares que permiten la creación de tableros de comunicación, recursos didácticos, cuentos y materiales que incluyen pictogramas, textos y fotografías para que las ocasiones de intercambio y aprendizaje sean constantes.
También usan comunicadores sencillos con salida de voz, unos dispositivos que permiten almacenar un mensaje grabado de voz que se puede reproducir tras la pulsación de un botón muy accesible. Pueden ir asociados a paneles para enseñar el vocabulario y sirven para explicar conceptos tan abstractos como el paso del tiempo. «Poder anticipar las actividades que van a transcurrir ese día de manera simbólica puede ser de gran ayuda para las personas con discapacidad», explica el director. Las TICS más especializadas llegan a las aulas a través de programas y periféricos adaptados para realizar actividades de causa-efecto con el ordenador, «que es una excelente herramienta de apoyo, de la misma forma que una muleta, o una silla de ruedas», destaca Segura. Y es que con un ordenador se pueden suplir algunas de las limitaciones que puede imponer la parálisis cerebral. Por ejemplo, utilizar un bolígrafo es una tarea muy exigente a nivel de coordinación motriz, sin embargo existen un elevado número de periféricos que permiten emplear un ratón con diferentes partes de un cuerpo y convertir las tablets y ordenadores en instrumentos para escribir o pintar.
Todo ello se acompaña de programas que modifican la presentación de la información en la pantalla, como lupa o modificadores de los colores. Además, pueden incorporar sistemas de barrido o scanning que implican que en pantalla se vayan destacando sucesivamente las diferentes alternativas que se ofrecen al usuario y cuando se activa un conmutador seleccione la opción destacada en ese momento. De esta forma indirecta es posible recorrer los menús y las diferentes posibilidades de los programas y acceder a ellos.
En la intensa labor que llevan a cabo en las instalaciones del complejo de San Cayetano, los profesionales que atienden a estos alumnos ejercen un trabajo que precisa preparación y vocación. Para acercarse a sus metas cuentan con sus aptitudes y actitudes humanas, además de las nuevas tecnologías. Las últimas, cámaras digitales para poder grabar y reproducir las imágenes en el ordenador para que el usuario se vea en su entorno, con teclados y conmutadores especiales (incluso hechos específicamente para agarrarlos o tocarlos), y Talk 2, para contestar con pulsaciones.