Diario de León


Biolfar se codea con el milagro

Biofarmacia: El grupo de investigación Biolfar de la ULE maneja la piedra filosofal biológica, el secretoma, capaz de modular la inflamación, regenerar tejidos y cicatrizar sin toxicidad para el cuerpo. Exploran la medicina «sin células».

La facultad de Veterinaria es la sede del grupo de investigación Biolfar, con su líder Vega Villar, en el centro.

La facultad de Veterinaria es la sede del grupo de investigación Biolfar, con su líder Vega Villar, en el centro.ángelopez

Pilar Infiesta

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Quemaduras, úlceras, nervios, huesos, cartílago, tumores... En la carrera global por reescribir el código de la vida, los investigadores leoneses del grupo Biolfar de aplicaciones biológicas de fármacos se codean con el milagroso secretoma, un conjunto de proteínas, ARN, lípidos, vesículas y metabolitos del espacio extracelular, que pueden salvar del dolor y la degeneración del cuerpo a miles de personas.

Un elixir biológico que escudriñan, analizan, extraen y prueban en seres vivos con resultados espectaculares, como eliminar la inflamación, curar heridas, estimular la regeneración de tejidos en lesiones óseas, musculares y articulares, mejorar las enfermedades neurológicas, cardiovasculares y hasta revertir el envejecimiento. De modo que el alzheimer, el parkinson, la ELA, la rehabilitación post-infarto, la osteoporosis, las afecciones del sistema nervioso periférico, la artrosis o el cáncer pueden verse «acorralados» por esta potente sustancia en que ha posado sus ojos Biolfar. 

Este grupo investigador ha fijado su posición en un pilar estratégico: la medicina regenerativa «cell-free» (libre de células). A través del estudio del secretoma, estos profesionales asentados en la facultad de Veterinaria de la Universidad leonesa, están desarrollando herramientas terapéuticas que permiten aplicar todos los beneficios de las células madre para curar enfermedades pero sin los riesgos y costes que implican los trasplantes celulares invasivos. Con un cóctel personalizable, una de las grandes novedades de la investigación de Biolfar es la capacidad de extraer y potenciar esta piedra filosofal biológica. 

La doctora en Medicina, Cirugía y Anatomía Veterinaria de la ULE, Vega Villar Suárez, investigadora clave del proyecto, subraya que «las aplicaciones son muchísimas, porque contiene mil proteínas no tóxicas para el cuerpo» y que la ventaja no reside solo en la sustancia en sí del secretoma, «sino en su versatilidad técnica». De hecho, mientras la terapia convencional con células madre se enfrenta a retos logísticos mayúsculos, como la dificultad en la manipulación, la baja supervivencia de las células tras el implante y los costes de producción desorbitados, el secretoma destaca por su estabilidad y facilidad de conservación. 

Implantar las células madre en un paciente requiere «mucha programación, tienen que estar refrigeradas y en determinadas condiciones y pueden dar problemas a largo plazo desencadenando tumores, pero el secretoma no produce efectos secundarios, se puede liofilizar o congelar para guardarlo más fácilmente y aplicarlo cuando se necesita», explica. Y, además, «el secretoma se puede enriquecer con factores bioactivos específicos y con plasma rico en plaquetas (PRP), lo que otorga un plus determinante a los resultados terapéuticos», asegura la doctora Villar. 

Este enfoque permite una medicina de precisión sin precedentes: se puede «diseñar» el tratamiento según la patología, ya sea para acelerar la cicatrización de úlceras y quemaduras graves, corregir problemas bucales o sanar tejidos. Gracias a Biolfar, León se sitúa en la intersección de varias disciplinas disruptivas como la nanotecnología, la inmunoterapia y la ingeniería genética.

Horizonte clínico y seguridad

Biolfar realiza investigaciones punteras.

Biolfar realiza investigaciones punteras.ANGELOPEZ

Aunque los resultados en laboratorio son revolucionarios —logrando regeneraciones nerviosas y óseas completas—, la doctora Villar mantiene el rigor necesario respecto a los tiempos legales. 

Debido a que el proceso implica la manipulación de células madre para la extracción de sus metabolitos, la Agencia del Medicamento exige protocolos de seguridad equivalentes a los de una vacuna. De modo que el proceso de validación y ensayos clínicos podría extenderse durante varios años. Sin embargo, la integración de Biolfar en el Instituto de Investigación Biosanitaria de León (Ibioleón) y en la nueva red de terapias celulares de la comunidad sitúan a este equipo en la «pole position» para transformar estos hallazgos en tratamientos reales que salven del dolor a miles de personas. Como bien explica Vega Villar, «el secretoma es el lenguaje que usan las células madre para promover la regeneración de tejidos dañados». Por eso con él se pueden abordar enfermedades y lesiones que hasta hace poco carecían de tratamiento efectivo. 

Supone una revolución clínica en áreas como la traumatología, la ortopedia y la odontología, entre otras. Y ya han probado el milagro. «Hemos cortado un nervio de una rata que estaba coja, lo cosimos, introducimos el secretoma y la regeneración fue total, hasta el punto de que se puso a correr tan normal», admite admirada. Además, en el complejo engranaje de la economía leonesa, Biolfar se ha convertido en un motor que trabaja en silencio desde los laboratorios de la Universidad leonesa. 

La especialización en farmacología y biología aplicada de este grupo permite una trasferencia de conocimiento para competir en mercados internacionales. Mientras otros sectores retroceden, la investigación en nuevas terapias y el control de calidad desarrollado por Biolfar permite que León sea un referente en la producción de vacunas y genéricos. Las empresas del sector biotecnológico leonés —desde las grandes multinacionales asentadas en el polígono tecnológico hasta las nuevas startups— necesitan el aval científico que este grupo proporciona. En un momento donde la sanidad y la industria buscan soluciones extraordinarias, el grupo Biolfar se erige como el guardián de la soberanía científica leonesa. De sus laboratorios depende que León no solo fabrique fármacos, sino que lidere la ciencia que los hace posibles. no en balde, Biolfar es un puntal de la «Estrategia de investigación en terapias avanzadas de CyL». 

Una alianza que busca promover la cooperación científica y el desarrollo de investigaciones «de vanguardia» en el ámbito biomédico para posicionar a la comunidad autónoma como referente nacional e internacional en el desarrollo, acceso y aplicación de tratamientos clínicos innovadores. 

La ULE aporta a esa Estrategia, tras el convenio sellado el pasado mes de noviembre, a grupos investigadores consolidados y de prestigio como Biolfar, que lleva 15 años con las manos en la harina de la terapia celular y cinco con el secretoma. También se integran los grupos Biomedsal, especializado en terapia génica aplicada al tratamiento del cáncer de hígado en etapas preclínicas, y el grupo Trasplante, centrado en la modificación genética de células tumorales y en la terapia celular preclínica. Y a esos tres tridentes se suman los institutos Ibiomed, Ibioleon e Inbiomic, y los servicios de Microscopía y de Investigación y Bienestar Animal. 

La llegada del grado en Medicina el próximo curso pondrá la guinda al permitir reforzar la conexión entre la formación sanitaria, la investigación biomédica y la práctica clínica en León. Para comprender el alcance del trabajo de Villar, es necesario desgranar los conceptos que están revolucionando el laboratorio leonés, como la terapia libre de células, que es el gran salto de la biotecnología. Consiste en utilizar los beneficios regenerativos de las células madre sin necesidad de implantar las células vivas. 

Esto elimina el riesgo de que el paciente desarrolle tumores o rechazos; el plasma rico en plaquetas, una fracción de la sangre que contiene una alta concentración de factores de crecimiento. Al combinarlo con el secretoma, los investigadores leoneses logran un efecto «multiplicador» en la reparación de tejidos; o la capacidad inmunomoduladora, la habilidad del Secretoma para «dar órdenes» al sistema inmune para frenar la inflamación excesiva sin anular las defensas del paciente.

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