El A3… llevado al infinito
Audi desvela un «radical» prototipo de concepto. Basado en el A3 Sedan, el ClubSport Quattro combina potencia, dinamismo y una espectacular deportividad… en formato compacto. ¿Un futuro RS3? Podría ser…
La doble salida de escape y el generoso difusor personalizan la vista zaguera.
Declaración de intenciones. «Con este vehículo superamos los límites en todos los sentidos: la potencia, el dinamismo, el sonido, el diseño...»
No le duelen prendas al responsable de Desarrollo Técnico de Audi, Ulrich Hackenberg, a la hora de presentar las credenciales del prototipo A3 ClubSport Quattro (otro guiño a la secular tecnología de tracción total de los Cuatro Aros).
A imagen y semejanza del también reciente biplaza TT, el emblema de los cuatro aros abandonan la parrilla en favor de un generoso logotipo «Quattro», mientras la nervadura que recorre la carrocería enmarcando los sobredimensionados pasos de rueda acaban por recordar la estética de los clásicos modelos Quattro.
Equipado con la potente mecánica gasolina de cinco cilindros con inyección directa y turbo compresor 2.5 TFSI de 525 CV, lo que se traduce en una potencia específica de 211,7 CV/litro, y con una romana de 1.527 kilos (apenas 2,9 kilos por caballo), el prototipo sólo necesita 3,6 segundos para acelerar de cero a cien y marca una punta de 310 por hora.
El motor, que entrega 60,6 metros/kilo de par entre 2.300 y 6.000 revoluciones, está unido a la caja de cambios automática secuencial S-Tronic de 7 velocidades, con un desarrollo largo en séptima para reducir el consumo, que también permite al conductor «dejar» que este cambio de doble embrague funcione de forma totalmente automática en los modos «D» o «S», o bien optar por cambiar manualmente utilizando las levas situadas en el volante o bien mediante la tradicional palanca. La función «Launch Control» gestiona las aceleraciones desde parado con la máxima potencia controlando el deslizamiento de las ruedas.
El corazón del sistema de tracción integral Quattro es un embrague multidisco de accionamiento hidráulico situado en el eje trasero, especialmente diseñado para gestionar el elevado par-motor. También el embrague puede, por ejemplo, enviar una parte del par-motor desde el eje delantero al trasero si el conductor traza una curva «deportivamente».
Comparado con el A3 Sedan, el ClubSport pierde una decena de milímetros en su altura libre al suelo y también los muelles y amortiguadores tienen unos tarados más firmes. Las llantas de 21 pulgadas calzan neumáticos de 275/25 y los discos de frenos son carbocerámicos (de 370 milímetrosy autoventilados los delanteros), con lo que resultan extremadamente ligeros y, en consecuencia, muy resistentes.
También el ultrarrápido control de estabilidad (ESC) puede desactivarse parcial o totalmente y, «al límite», el sistema «Torque Vectoring» interviene selectivamente con pequeñas pulsaciones en los frenos de las ruedas interiores de la curva, asegurando la máxima agilidad y, a la vez, el máximo control de deriva manteniendo la trayectoria del tren delantero.
Con 4,49 metros de largo; 1,85 de ancho y 2,63 entre ejes, el A3 ClubSport se distingue estéticamente por el color «Azul Magnetic» de su carrocería, por la parrilla frontal enmarcada en aluminio mate con la insignia «Quattro» en negro brillante; y, al igual que en un coche de carreras, las generosas entradas de aire y el «splitter» en la zona inferior del faldón delantero aumenta la carga dinámica y personaliza definitivamente el golpe de vista estético —y dinámico— del modelo.
Y la guinda: en frenadas a alta velocidad, se activa el «freno aerodinámico» que, integrado en la tapa del maletero, se sitúa electrónica e instantáneamente en posición vertical. A 250 por hora, el sistema reduce en una docena de metros, ayudado por el control de estabilidad, que permite aplicar mayor potencia a los frenos del eje trasero como consecuencia de la mayor carga aerodinámica.
El color negro preside un interior para cuatro plazas; los relojes de la instrumentación tienen fondo negro, con las agujas en rojo y la grafía en blanco. El monitor (7 pulgadas) del navegador muestra una grafía especial al arrancar el motor y en el tacómetro —cuentarrevoluciones— una señal luminosa indica el límite de vueltas (6.900 r.p.m.). Y en el volante (tres radios, tapizado en cuero) dos grandes botones permiten arrancar y apagar el motor, también para elegir los modos de conducción del sistema «Drive Select».