ENERGÍAS LIMPIAS
Más opciones
|||| Para que la fusión nuclear sea competitiva tienen que pasar varias décadas y hace falta un esfuerzo tecnológico muy costoso ya que el problema con el que se enfrentan los científicos es demostrar su viabilidad, es decir, que la cantidad de energía que se libera sea mayor que la que se necesita para producirla. En cuanto a la energía térmica y la nuclear, mucho tendrán que cambiar las cosas para que sean aceptadas por una sociedad cada vez más concienciada con la protección del medio ambiente. Mientras tanto, deben potenciarse otras fuentes energéticas como la hidráulica, eólica, la solar o la biomasa. La primera de ellas está consolidada y prácticamente ha tocado techo. Las políticas energéticas, las compensaciones económicas y los avances tecnológicos que han permitido desarrollar unos modelos de molinos que aprovechan mejor la fuerza del viento han fomentado el despegue de la eólica en muchos puntos del planeta. El aprovechamiento del sol es muy escaso y aunque ha aumentado el número de instalaciones con energía solar térmica, la fotovoltaica (producción de electricidad) está poco desarrollada. También debe impulsarse la biomasa, especialmente en aquellas zonas abundantes en masas forestales, y la geotérmica, que aprovecha el calor del interior de la Tierra y cuyos fluidos ya se usan como calefacción en zonas de Paris, Budapest, Islandia y Estados Unidos.