Entre el jamón ibérico y el de caballo
La feria agroganadera de Salamanca es el mejor escaparate de la gastronomía de Castilla y León

CUEVAS
En la última edición de la Feria Agropecuaria de Salamanca, un estupendo escaparate para la mejor gastronomía de la Comunidad, la presencia de la Diputación de León con la promoción de los productos de la provincia, ha sido una de las más espectaculares del recinto ferial. La cecina, los pimientos del Bierzo y de Fresno, las mantecadas, las carnes de de ovino y bovino, las frutas bercianas, el botillo, los embutidos curados de toda la provincia, las morcillas, los quesos, los vinos de Tierra de León y los del Bierzo¿ todo un mosaico de grandes opciones gastronómicas, junto con los paisajes y monumentos que dan empaque turístico a León, han estado presentes en el stand de la Diputación que sobresalía claramente muy por encima de los de las demás provincia de Castilla y León. Estupendos los folletos dedicados a León capital y a Gaudí y su obra en León y Astorga, así como los que muestran los Picos de Europa y el Camino de Santiago, que eran requeridos con enorme interés por los visitantes de la Feria. Y, Como siempre en este evento, destacó una vez más la presencia de las distintas comarcas portuguesas que no son sino una continuación de las tierras peninsulares, con su clara personalidad, pero con grandes lazos de unión con las zonas limítrofes de Extremadura, Castilla y León y Galicia. Sus bellezas paisajísticas y, sobre todo, su gastronomía, son primos muy cercanos nacidos de las mismas raíces. El mercado turístico portugués debería ser tratado con especial cariño por los encargados de promocionar las cosas de León, ahí tenemos un importante potencial de visitantes. Están cerca, el idioma no es una barrera, y la economía cada día es más pareja. Cada vez son más los portugueses que nos visitan, pero habría que hacer un esfuerzo por mejorar la llegada de turistas lusos a nuestras tierras. No hablaremos de los productos de León, ustedes ya les conocen, tampoco de los fastuosos derivados del cerdo ibérico de los que tantas veces hemos tratado. De entre los cientos de delicias gastronómicas presentadas en el certamen destacaremos dos, el uno llegado de la provincia de Palencia, el «Jamón de Caballo» y el otro de la propia Salamanca, los queso de los Arribes, o las Arribes, que de las dos formas se dice. El Jamón de Caballo, no es sino la cecina de Villarramiel de toda la vida, que en algún momento fue también de burro. Es una carne con muy pocas grasas y con un alto contenido en hierro, proteínas y ácidos esenciales. Su sabor es más dulce que el de la carne de vaca, y es también más tierna. Se trata pues de un producto tradicional al que le ha llegado el momento de la promoción. Podemos asegurarles que este «jamón», al que desde siempre hemos llamado cecina, es verdaderamente delicioso. Por su parte los Quesos de los Arribes proceden de explotaciones de ovejas ubicadas en la comarca agraria de Vitigudino, que engloba a las Arribes, el Abadengo, la Ramajería y el propio Vitigudino. Los factores topográficos y climáticos, confieren a los pastos de esta comarca las condiciones idóneas para su aprovechamiento por las ovejas, obteniéndose una leche de excepcional calidad. El proceso artesanal de fabricación, unido a las cualidades de la materia prima, determinan la calidad final del queso. Su elaboración se realiza en instalaciones industriales aunque de la forma tradicional, extremando el cuidado en todas las fases del proceso. Estos quesos están elaborados con leche pura de oveja y salen al mercado con varias curaciones, de más de 2, de 5 y de 12 meses. La Feria de Salamanca tiene tantas opciones gastronómicas que un día es poco tiempo para probarlas todas. Nosotros hicimos lo que pudimos. Por cierto que uno de los espectáculos más vistosos del certamen fue el presentado por la Escuela de Equitación de León, que consiguió un resonante éxito.