Sabías que...
|||| A diferencia del resto de los mamíferos, los felinos no son sensibles a los sabores dulces de los alimentos. Esto explica la falta de interés por lo dulce que tienen muchos mininos. Los responsables son los genes, de manera que no existen en sus papilas gustativas las células receptoras encargadas de captar el sabor dulce. Estos receptores están formados a partir de proteínas, pero la existencia de un gen defectuoso hace que no se sinteticen dichas proteínas, y por lo tanto no sientan este sabor.
Según los expertos, este descubrimiento podría llegar a aportar información que sería muy valiosa para impulsar el estudio de enfermedades como la obesidad o la diabetes en humanos. Impresionante, ¿no?