Sin noticias del juicio express
El principio del mes de noviembre fue de vértigo en la Audiencia Nacional. El juez Santiago Pedraz concluyó la instrucción contra los dos asaltantes del caso «Alakrana» en un tiempo récord sin parangón en la historia de la justicia española. No le importó no poder interrogar si quiera a las víctimas del secuestro. La Fiscalía calificó los hechos en cuestión de horas, sin pararse a pensar que el delito se seguía cometido. Y la Audiencia Nacional, presionada por una opinión pública que seguía preguntando por qué se trajo a España a los piratas, anunció que antes de las vacaciones de Navidad habría sentado en el banquillo y juzgado a Abdu Willy y Raagegeesey, abriendo así la puerta a su regreso a Somalia. Todo ello aderezado con el mediático y misterioso abogado de los piratas, Francisco Javier Díez Aparicio, que hacía bolos en todos los medios de comunicación que requerían de su presencia para explicar cómo conseguir que los dos piratas volvieran de inmediato a su país. Pero todo cambió el 17 de noviembre, según caían los fardos de dólares sobre la cubierta del «Alakrana». Desde entonces, nadie ha movido un solo -˜papel-™ en la Audiencia Nacional. Los corsarios ya no son defendidos por el letrado que prácticamente cada día presentaba un nuevo alegato ante el tribunal.