CiU avisa del fin de los pactos tras el chasco del Estatut
El PNV pide al Ejecutivo pruebas de que es de fiar antes de abordar los Presupuestos

José Blanco y el portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, durante el debate.
El alejamiento paulatino entre CiU y José Luis Rodríguez Zapatero, iniciado por el descontento con la política económica y por la proximidad de las elecciones catalanas, se ha multiplicado como resultado de la sentencia del Estatut, que ha recortado puntos esenciales del texto plebiscitado y ha laminado las aspiraciones catalanas de una autonomía de corte federal.
El resultado es que ayer, Josep Antoni Duran i Lleida, portavoz de CiU en el Congreso, reiteró a Zapatero el mensaje que ya le trasladó hace dos meses, que «su ciclo se ha terminado» y que no apoyarán los próximos presupuestos y que ante su soledad debe convocar elecciones. Además, le comunicó un hecho nuevo: la sentencia «ha cerrado una etapa histórica», porque el «desastre» que supone para las aspiraciones de Cataluña «limita la capacidad de compromiso» entre la federación nacionalista y el Ejecutivo estatal.
«La Constitución interpretada por el actual Constitucional no es la que nosotros pactamos, el espíritu de la Transición ha sido finiquitado», decretó. Su conclusión es que en este momento Cataluña «está más lejos de España», que el fallo es «el acto más separador en 35 años» y que, aunque no es su caso, cada vez tiene más defensores la idea de que la independencia es la única solución.
El PNV. El Partido Nacionalista Vasco sabe que posiblemente es la única tabla de salvación a la que el Gobierno se podrá agarrar para aprobar los Presupuestos de 2011, que pueden significar la continuidad o la caída del Ejecutivo. Los nacionalistas no cierran la puerta a la negociación, pero ayer le dejaron claro a Zapatero que no se fían de él, por los reiterados incumplimientos de su Gobierno, y que si quiere iniciar conversaciones antes les va a tener que convencer de que luego cumplirá con lo pactado.
Josu Erkoreka, portavoz nacionalista en el Congreso, anticipó que su partido reclamará al Gobierno para poder llegar a un pacto sobre las cuentas, además de materias económicas, un aumento del autogobierno (competencias) y más presencia de Euskadi en Europa.