Crónica | eva ortega
Del sillón al cartel electoral
De los siete ex ministros que se presentaron en autonomías sólo tres ganaron
Aún tiene que ganar a Tomás Gómez en las primarias y, si finalmente le vence, arrebatar después a Esperanza Aguirre su despacho en la Real Casa de Correos. De ser así, Trinidad Jiménez no sería el único miembro de un Gobierno que deja su sitio en el Consejo de Ministros para sentarse en un sillón autonómico. Existen varios ejemplos, tanto del PP como del PSOE, que demuestran que ser ministro no es garantía de triunfo cuando hay que enfrentarse al electorado más próximo. Hay que remontarse a la etapa predemocrática para encontrar el primer ejemplo de ministro que, luego ya con la Constitución de 1978 en vigor, dirigió una comunidad autónoma: Manuel Fraga, ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969, de Gobernación con Carlos Arias Navarro y presidente de la Xunta de Galicia desde 1990 al 2005.
Pocos son los que han tenido éxito en su incursión en el ruedo autonómico. De los siete ex ministros que han intentado este reto, sólo tres han superado la prueba: Esperanza Aguirre, José Montilla y José Antonio Griñán.
Responsable de Educación y Cultura en el primer Gobierno de Aznar (PP), Aguirre tuvo ocasión de presidir después el Senado antes de recalar en la Comunidad de Madrid.
José Montilla, alcalde de Cornellá de Llobregat durante 19 años, ocupó dos años la cartera de Industria con Zapatero antes de ser designado candidato del PSC a la Generalitat de Cataluña.
Trece años tuvieron que pasar para que Griñán pudiera entrar en este «club», ya que dejó de ser ministro de Trabajo cuando el PSOE perdió las elecciones en 1996 -antes había sido titular de Sanidad- y hasta el 2009 no logró hacerse con las riendas de la Junta de Andalucía.
Hasta hora, en cambio, no ha tenido suerte Josep Piqué (PP), ex Portavoz y responsable de Industria, Exteriores y Ciencia, en su asalto al Palau de la Generalitat, ni su compañero de Gabinete Jaime Mayor Oreja (Interior) en su apuesta en el País Vasco.
A Javier Arenas se le ha resistido la Junta andaluz hasta en tres ocasiones, tras ser ministro de Trabajo.
Juan Fernando López Aguilar (PSOE) dejó Justicia porque quería presidir Canarias y, aunque ganó las elecciones, CC y PP se aliaron para evitar que se sentara en el sillón presidencial.