Ordoño conquista el oeste de León
La prolongación del vial en abril dejará Doctor Fleming a 10 minutos a pie del centro de la ciudad

Sólo queda por esbozar el tramo de vial que hay sobre las vías, que se ejecutará más adelante.
Desde la Catedral hasta la avenida Doctor Fleming hay poco más de un kilómetro y medio; un kilómetro desde Santo Domingo; 500 metros desde Guzmán. En línea recta. El eje temporal de la ciudad: al este, la referencia histórica; al oeste, el nuevo León. Apenas 15 minutos a pie. Un paseo que será transitable esta primavera -a mediados de abril- toda vez que la apertura de la estación provisional del AVE -la próxima semana- permita acometer los trabajos para coser con asfalto el trecho que ahora ocupan las vías.
La traza ya es más que un esbozo. No es necesario adivinar la conexión con sólo asomarse al Puente de los Leones. Donde ahora nace la avenida Palencia, que pasará a ser también Ordoño II si prospera la intención del Ayuntamiento de unificar el nombre de todo el vial, desde Santo Domingo hasta el entronque con Doctor Fleming, se ve con nitidez la explanada de tierra sobre la que irá el asfalto. Una plancha que dibuja la conexión desde el lateral de la estación provisional y, vías mediante, la glorieta de distribución de tráficos justo en el cruce con la calle Gómez Salazar, antes de desembocar en Doctor Fleming, donde el cambio de dirección se hará sin rotonda por la falta de espacio.
El logro de la prolongación de Ordoño II, con dos carriles en cada sentido, espera tan sólo a la apertura de la estación provisional. La entrada en funcionamiento de la infraestructura ferroviaria, cuya inauguración la próxima semana sólo esté pendiente de que cuadre la agenda del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, desencadenará el resto de intervenciones. Los trenes llegarán a los nuevos andenes y saldrán en retroceso hasta el Enlace Sur, desde donde circunvalarán la ciudad en dirección Galicia o Asturias, o bien tomarán la senda hacia Castilla. Esta operación simple liberará el espacio urbano del tránsito de los convoyes y permitirá que se inicien las obras de integración con dos hitos básicos: la apertura del nuevo vial y la eliminación del paso a nivel del Crucero.
La supresión del paso a nivel del Crucero se hará de forma simultánea a la inauguración de la terminal, ya que al no pasar trenes es innecesario bajar la barrera, aunque los trabajos para sacar los raíles de la avenida y cubrir con una capa de asfaltado la herida tardarán un mes más. El mismo tiempo se calcula para quitar las vías, rellenar el espacio entre los andenes actuales y prolongar Ordoño. Un calendario temporal que emplaza la apertura del corredor para finales del mes de abril.
Nuevo vial por la traza de la vía. La ejecución de la obra de la rotonda del entronque con Gómez de Salazar dejará, además de las cuatro entradas del cruce de calles, una salida más. La rotonda dibujará el nacimiento del futuro vial que seguirá la misma traza que ahora ocupan las vías del tren, desde el Crucero hasta las inmediaciones del Lidl de Trobajo del Camino. Una infraestructura necesaria para comunicar las nuevas urbanizaciones cuya ejecución dependerá del avance de los trabajos de integración posteriores al soterramiento del ferrocarril.
Queda pendiente también para complementar el proyecto del enlace de Ordoño II la construcción de otra nueva rotonda, a la salida del Puente de los Leones, donde confluyen Sáenz de Miera y el paseo de Salamanca. La ejecución de la glorieta dependerá de la decisión del Ayuntamiento, que la incluyó en su planeamiento urbanístico como fórmula para agilizar el tráfico en un enclave que ganará intensidad de vehículos con la prolongación de Ordoño, pero sobre todo con la entrada en funcionamiento del Acceso Sur, que verterá la mayoría de las circulaciones que quieran alcanzar el centro de la ciudad por medio de Sáenz de Miera.
Más de 14.500 vecinos. Pese a su incidencia para unir la ciudad a los dos lados del río, la prolongación de Ordoño apenas queda como una parte del nuevo desarrollo urbanístico.Una intervención que reformará por completo cerca de un millón de metros cuadrados de terreno que ahora están condicionados por raíles e infraestructuras ferroviarias. A cambio de su soterramiento, León ganará 5.853 viviendas, de las cuales se calcula que cerca de 2.000 estarán sometidas a promociones de precio público; más de 100.000 metros cuadrados de equipamientos sanitarios, educativos o sociales; casi 180.000 metros cuadrados de usos terciarios, como hoteles y centros de ocio; 66.000 metros cuadrados de uso comercial; 300.000 metros cuadrados de zonas verdes; y alrededor de 14.500 vecinos. Más de un 10% de la población actual del municipio. Resulta difícil de creer, pero está ahí.