La policía detecta «signos evidentes de que ETA no se va a disolver»
Asegura al Supremo que sólo ha «desactivado temporalmente la violencia»

La Sala Especial del Tribunal Supremo analiza las impugnaciones contra Sortu.
ETA no era el objeto del juicio, pero se convirtió en el centro de la vista en el Tribunal Supremo sobre el futuro de Sortu, la última marca electoral de la izquierda aberzale. Los mandos de la lucha antiterrorista de la Policía y la Guardia Civil insistieron una y otra vez ante la Sala Especial del alto tribunal que el partido bajo sospecha es sólo un ardid, «un movimiento táctico», de los terroristas que, sin tener intención de abandonar las armas, han «desactivado temporalmente la violencia» con una tregua para apostar «por la vía política» a través de Sortu.
El análisis que los servicios de Información hicieron sobre el futuro de ETA durante el proceso en el que se decidirá si la nueva marca electoral puede ser inscrita en el registro de partidos no pudo ser más pesimista. «No hay constancia de que ETA tenga voluntad de abandonar la violencia», explicó uno de los máximos responsables de los servicios de Información de la Policía y autor de uno de los informes que han usado Fiscalía y Abogacía del Estado para impugnar a Sortu.
Los mandos de la Guardia Civil todavía fueron más allá. «ETA ha llevado a cabo diferentes acciones de las que no se infiere que vaya a desaparecer, sino todo lo contrario». «Hay signos evidentes de que ETA no se va a disolver y que tiene planes e intenciones para el futuro», abundó uno de los jefes del instituto armado, quien reveló que en los últimos meses las fuerzas de seguridad han detectado «una actividad muy superior» de los etarras para seguir con su «vida clandestina».
Con este panorama, especialistas de uno y otro cuerpo encuadraron la creación de Sortu dentro de la «estrategia político militar» de la propia ETA. Un movimiento táctico, detallaron, que pasa por «desactivar temporalmente la violencia terrorista» para «priorizar» la «vía política», pero siempre sin «descartar la (vía) militar». «ETA no ha declarado una tregua, se ha quedado paralizada por los golpes policiales, que le han hecho ver que, al menos de momento, es inviable imponer un proyecto político a base de violencia», apuntó uno de los investigadores de la Policía.
Ante los 16 magistrados de la Sala del 61, los agentes de las fuerzas de seguridad que elaboraron los informes que han servido de base para las demandas contra la nueva formación explicaron que Batasuna ha apostado por Sortu y las vías políticas por mero «utilitarismo» y no por convencimiento de que los atentados son reprobable Ha dado este paso, dijeron los testigos, después de llegar a la conclusión de que «no hay tiempo para asumir un largo periodo de violencia». «Es muy difícil disparar y hacer política», señaló uno de los inspectores de la Comisaría General de Información, quien reiteró en que la creación de Sortu es parte de la estrategia de la organización terrorista, que ahora, y durante un tiempo indeterminado, da o dará prioridad al llamado «proceso democrático» frente a las pistolas.
Por su parte los abogados de Sortu rechazaron llamar a testigos o peritos que defiendan ante el tribunal la limpieza e independencia del partido.