león lucha por la minería. Un día en familia para tomar fuerzas
¿Qué hoguera, si no había neumáticos?
. Las cuencas leonesas unen sus fuerzas en Riello y caminan hasta La Magdalena. Hoy se suma la marcha asturiana en La Robla . . Las familias aprovechan el domingo para acercarse a apoyar a los mineros.

Albano Gonçales y Roberto Fernández, apoyados por sus hijas a su llegada ayer por la tarde a La Magdalena, donde les esperaban las familias.
Partido de fútbol y sopa de truchas en la noche de San Juan; y un pueblo volcado en agasajar a los mineros. Riello despidió ayer a la Marcha Negra a toque de campanas, entre ovaciones, camisetas negras y pancartas, en las ventanas, en los coches. En la voz de Rafa Sánchez los caminantes agradecieron la «inolvidable acogida» y ovacionaron a su anfitriones.
Las voces infantiles de las hijas de los mineros cantando un dulce y espontáneo Santa Bárbara derritieron la dureza con que los hombres afrontaban la marcha a primera hora de la tarde, bajo un sol de justicia. Las familias disfrutaron de la comida campestre con sus héroes, antes de que partan a tierras más lejanas. Los pequeños, abrazados a los cuellos de sus padres en la salida y también en la llegada a Canales, fueron los protagonistas de una jornada en la que las tres cuencas mineras de León unieron sus fuerzas en una marcha única.
Disfrutaron los mineros de Laciana y La Robla de la noche de San Juan en Riello. «¿Pero no hubo hoguera, no se quemó lo malo...?» «¿Hoguera con qué, si no teníamos neumáticos?» Poco después de las 12.30 de la mañana llegaron a la localidad los mineros del Bierzo. Sus compañeros les hicieron el pasillo con las cachas.
Se celebraron más cosas antes de partir hacia La Magdalena. Sobre todo que ascendió la Ponferradina. «Hala, ya hemos mandado a un canario a segunda. Ahora nos queda el otro». Venancio de Castro sustituye, por un día, la camiseta negra por la azul y blanca del equipo berciano, del que es socio. Pero no olvida la recomendación al ministro Soria: «Equivocarse es de humanos, pero rectificar es de sabios».
También se celebró con euforia la victoria de Fernando Alonso . Casi más, la salida de Hamilton . Así es la vida en la carretera.
En la carretera el ambiente es festivo. En los pueblos y en los cruces con coches, agradecimientos y gesto firme. En la soledad del asfalto, bromas, canciones, chascarrillos, viejas historias,... Y mucha agua. Un buchito para el gaznate. El resto, por el cogote. Todo alivio es poco.
Un agricultor se sube a lo lejos en su tractor para animar a los mineros, que le cantan un «Tú sí que vales» jalonado con el «Viva también la agricultura». Desde un coche una convencida de la causa minera grita: «¡Olé vuestros huevos!». Grito conjunto de agradecimiento y una voz que, como hablando para sí mismo, matiza: «Los míos ya no sé ni dónde están».
Otros miran el horizonte con más optimismo. «A ver cuándo pasa el camión de la Mahou». Hablan también con los amigos por el móvil. «Míralo en el feisbu , que salgo en una foto».
El pasado familiar, el presente minero, el futuro de las cuencas y las familias, salpican la charla con Jesús Menéndez, Madreñas (el oficio del abueno que ha heredado como apodo toda la familia); Miguel Sobrado y Marcos Flecha , barrenista de rampa.
César Álvarez , de Riosequino de Torío, anima con algún chiste la marcha. Con humor lleva también el camino Albano Gonçálves , que no ve el momento de reunirse con su hija, que le espera en La Magdalena. Cuando se acercan a la población, reconocen los lugares por los que en días atrás corrieron huyendo de los antidisturbios, durante los difíciles cortes de carretera y ferrocarril.
«¿Te suena esa nave? Menos mal que pudiste meterte...» «¿Y los rottweiler de aquella finca? Ahí sí que pasamos miedo». Reviven las carreras y los palos. Y las ofensas en los comentarios de algunos medios de comunicación. «Terroristas... Si no saben ni lo que pasa aquí. A alguno de ellos habría que traerlo aquí, que se lo explicábamos».
Reivindicativo es Moisés Alonso , que ha calculado que desde 1997 han perdido un 28% del salario. «He mirado las nóminas de mi padre. Hace 20 años ganaba más que yo hoy». Por eso duelen las informaciones que siguen acusándoles de ganar más que otros colectivos. «No es verdad, aquí hay mucha gente que gana mil euros, o menos».
Aunque enfadados, lo que se dice enfadados, los mineros lo están con el alcalde de León. «En todos estos pequeños pueblos nos están tratando fenomenal, buscan cómo darnos de cenar, pero en León sólo nos van a facilitar un polideportivo para dormir. Dicen que no hay dinero. Pues el 80% de nosotros gastamos nuestro dinero ahí». Pero también apuntan: «Al alcalde no le pedimos cena, le pedimos dignidad. Que dé la cara, que responda por su partido. O que explique qué pasó con Cistierna». «Su partido, querrá llegar a diputado...»
Reflexiones entrecortadas por una cadena continua de gracias a quienes esperan a pie de carretera para animar a los mineros en su camino hacia Madrid. Les aplaude un pequeño con entusiasmo. «Gracias, chaval. Pero estudia ¿eh?», le encomienda Alberto García .
Ayer algunas familias no se conformaron con compartir reposo con sus mineros en marcha. Se sumaron también a la caminata, en señal de apoyo. Como la familia Dacosta , cada vez más numerosa. A Madrid van Iván , Rubén , Javier y Miguel . Ayer se sumó también Lolo . No es minero, tiene un concesionario de coches y un taller. «Mi negocio se muere con ellos».
Manolo Rodríguez tuvo que abandonar el sábado por la noche la marcha. Prácticamente le echaron, porque ya fue un milagro que llegara a Riello con las rozaduras profundizándose. Es la primera baja oficial, y hoy se incorporará un sustituto. Pero Manolo no se ha ido. Entre cura y cura en las urgencias de Villablino, con andares escocidos, fue a ver a sus compañeros en la salida de Riello. Les esperó en Canales. Se abrazaron de nuevo en el polideportivo de La Magdalena. Dice que va a volver. Y eso que el primer día se confesó «más de sofá que de caminata».
Mañana se esperan fuertes emociones en el recibimiento en La Robla. Allí los mineros leoneses se unirán a los asturianos. Se inicia así el camino conjunto, sólo quedan fuera los de Teruel.
Mañana, camino a la capital leonesa. De ahí, ruta hacia Madrid. Ya no estarán arropados por su provincia. Se espaciarán las visitas de los familiares. Queda mucho camino. Mucho calor, mucho asfalto. Queda mucho ánimo también.