Diario de León

Mas echa un pulso a los empresarios por su falta de compromiso

Publicado por
c. reino | barcelona
León

Creado:

Actualizado:

Casi no hay acto en Cataluña con los empresarios, en el que Artur Mas no salga trasquilado con una reprimenda o un toque de atención por parte del mundo económico, que no acaba de ver claro el proyecto soberanista. Cuatro días después de que el presidente de la Generalitat reclamara al sector empresarial catalán mayor implicación en el proceso independentista, una petición que fue rechazada este lunes por las patronales más importantes de España y Cataluña, CEOE y Fomento del Trabajo, Mas volvió ayer a la carga.

Apeló a la grandes compañías para que no den la espalda al momento político que vive Cataluña. Hizo un juego de palabras, que en un principio dio a entender una cierta rectificación sobre lo que había pedido el viernes a los empresarios en la sede del Banco Sabadell, pero al final vino a decir más o menos lo mismo que dijo en el acto de la entidad financiera. «No hace falta pronunciarse, simplemente basta con estar al lado» de los movimientos políticos de fondo que vive el país, afirmó este martes el jefe del Ejecutivo catalán en unas jornadas organizadas por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Deloitte. Sus palabras hace tiempo que no tienen el predicamento que tenían antaño entre el mundo empresarial, a excepción de las organizaciones de pequeñas y medianas sociedades como Pimec. El presidente de la APD, Emilio Cuatrecasas, siguió la línea de la CEOE y Fomento del Trabajo y evitó dar su apoyo al proceso. Pronunciarse «produce divisiones internas» en las empresas, «riesgos muy grandes» y «heridas», le dijo a Mas, al que pidió «comprensión» por el hecho de que los empresarios no den la cara por su causa. No solo eso, el abogado catalán acusó al dirigente nacionalista de estar liderando un proyecto que no tiene concreción y recordó que la independencia «pone los pelos como escarpias a muchas personas».

Convivencia

Cuatrecasas le dio a entender a Mas que no habrá implicación de los altos ejecutivos en defensa del proceso y su posición fue clara en este sentido. «Me siento español y catalán y mi sueño sería que encontráramos una forma de convivencia», dijo. Un encaje de Cataluña dentro de España que solo se logrará, a su juicio, por la vía del diálogo. En la misma línea, en otro acto, en Madrid, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, evocó el espíritu de la transición y el del diálogo para solucionar el «evidente problema político, económico y social» que hay en Cataluña.

Una apelación a sentarse a hablar, de Cuatrecasas y Rosell, que no agradó al líder nacionalista, que fue un poco más allá de donde suele y recriminó a los empresarios que se limiten a pedir diálogo sin más, solo como un recurso retórico sin contenido. «No es suficiente», dijo, hay que empezar a preguntarse sobre qué queremos hablar, reclamó.

tracking