El PSOE ve un Gobierno que actúa «a la desesperada»
El PSOE va a ignorar los duros ataques de Mariano Rajoy, que el viernes llegó a tildar a Pedro Sánchez de «antidemócrata sectario» y al partido que dirige de «izquierda radical», y mantendrá sus conversaciones con otras siglas de izquierda para pactar la formación de gobiernos de «progreso» en numerosas comunidades y ciudades donde el PP fue primera fuerza en las elecciones del 24 de mayo.
Y lo va hacer, según César Luena, el secretario de Organización y número dos del partido, porque, le guste o no al Gobierno o al PP, los socialistas consideran que así lo han querido los ciudadanos, que en esas localidades y regiones han emitido un voto «plural» que reclama cambio de políticas, regeración institucional y un entendimiento entre diferentes para lograrlo.
El PSOE entiende que las gruesas palabras de Rajoy y de su número dos en el Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, y el hecho de que les diese igual atacar a un partido político desde la Moncloa, tanto en la rueda de prensa del Consejo de Ministros como en la comparecencia junto al presidente marroquí, al término de la cumbre bilateral, solo denota «nerviosismo» y la necesidad de «una actuación a la desesperada» porque el partido que les nombró, el PP, está «noqueado» y desaparecido por el castigo recibido.
«Hundido»
Luena juzgó el arrebato verbal de Mariano Rajoy y de Soraya Sáenz de Santamaría y la bronca al PSOE, que ayer continuó otro ministro, el titular de Justicia, Rafael Catalá, como un intento de rescate desde el Ejecutivo a su partido, porque lo ven «hundido, en retirada y en descomposición». No tiene duda de que las dos personas más relevantes del Gobierno no tuvieron pudor en usar los cauces de representación institucional para atacar a Pedro Sánchez y a los socialistas porque no hay nadie en el PP que hable, capaz de defenderse. Asegura que ve a todos, cúpula y barones, ocupados con otras cosas, «pegándose para ver quien releva a Dolores de Cospedal» o abandonando sus responsabilidades.