La prima resiste, pero la deuda catalana sufre
Las elecciones catalanas han tenido un impacto diferente en el comportamiento de la deuda española y en el de la catalana. Mientras que la prima de riesgo del Reino de España conseguía este lunes retroceder con respecto al pasado viernes, el interés de los bonos catalanes repuntaba en esta jornada de resaca electoral, con los resultados de los comicios sobre las mesas de los inversores nacionales y extranjeros.
En el caso de la prima de riesgo, que mide la diferencia entre lo que hay que pagar por colocar deuda española respecto al bono alemán, se situó en los 134 puntos básicos, prácticamente el mismo nivel que la semana pasada. El coste que se exigieron los mercados por venderse el bono a 10 años bajó casi un 3% y cerró en el entorno del 1,93%. Es el interés más bajo de la deuda española desde principios de agosto. Su evolución bajista durante las últimas semanas de campaña electoral apenas se ha dejado influenciar por la tensión entre los partidos políticos. Un camino diferente recorre la deuda catalana.
El coste de los bonos emitidos hace cuatro años por la Generalitat para financiar parte de sus gastos subía este lunes un 5,75% con respecto al cierre de la campaña. Sus intereses se incrementaron hasta el 4,20%, lo que supuso hasta 20 puntos básicos más que el viernes pasado.
Inestabilidad política
Los analistas consultados por este diario recuerdan que al mercado no le gustan los momentos de inestabilidad política, como al que podría estar enfrentándose esta comunidad autónoma en las próximas semanas. De hecho, el coste del bono catalán ha venido incrementándose de forma continua desde que se convocaran las elecciones. Ya a principios de agosto, su rentabilidad escaló más de un 40%, al pasar del 2,3% al 3,2%, desde el pasado 20 de julio, momento en el que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, esbozaba las líneas generales de su proyecto para la cita catalana. Ocurrió lo mismo con los títulos a más corto plazo, esto es, los que vencen el próximo año o en 2018. Agencias de calificación La deuda catalana tampoco cuenta con el apoyo de las agencias de riesgo, que le ofrecen una calificación peor que la del Tesoro Público. En concreto, Standard & Poor’s mantiene la nota de ‘BB’, tres escalones por debajo de la del Estado. Por su parte, Fitch sostiene el ráting ‘BBB’ negativo de Cataluña, en revisión para una posible rebaja desde el referéndum de noviembre del año pasado.