Puigdemont y Rajoy constatan sus diferencias
La reunión entre ambos dirigentes evidencia posturas diametralmente opuestas.

Rajoy saluda a Carles Puigdemont momentos antes de su primera reunión. PACO CAMPOS
Efe | Madrid
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, constataron ayer que están en «las antípodas» en cuanto a la hoja de ruta independentista y también respecto a una consulta, aunque han abierto una vía de diálogo a través de sus vicepresidentes.
Al cumplirse los cien días de su llegada al Govern y dos años desde la última visita de un presidente catalán, la de Artur Mas en 2014, Puigdemont se desplazó al Palacio de la Moncloa para reunirse con Rajoy, y ambos mantuvieron un encuentro cordial y amable durante dos horas, que avidenció que tienen posturas políticas diametralmente opuestas.
El propio Puigdemont lo reconocía en la rueda de prensa que ofreció en el centro cultural Blanquerna, delegación oficiosa de la Generalitat catalana en Madrid, donde admitió que tienen unas «profundas discrepancias» y que «no hay ninguna posibilidad de atisbo de acuerdo» sobre la hoja de ruta soberanista ni la consulta.
Otros asuntos
Pero sí sobre otras cuestiones, bien reclamaciones de la Generalitat o bien «incumplimientos», según el término del Ejecutivo catalán, que el president concretó en un documento de 46 puntos, entregado a Rajoy.
De algunos de esos puntos comenzarán a hablar la semana que viene Soraya Sáenz de Santamaría, y el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, en lo que será una comisión de trabajo que el máximo responsable del Gobierno catalán ha saludado, habida cuenta de que ha sido una petición respondida positivamente por Rajoy.
Comenzará entonces un camino de posibles coincidencias o acuerdos, lo que no es viable acerca de las vías hacia la independencia. «Sin ley no hay democracia», ha sentenciado Rajoy en otra conferencia de prensa, en este caso en Moncloa, en la que ha informado a los medios de que ha trasladado a Puigdemont que va a seguir defendiendo la soberanía nacional frente a las aspiraciones independentistas.
Aunque aseguró que él va a estar siempre dispuesto al diálogo y a la colaboración leal, ha recalcado que hay cuestiones en las que no es posible el acuerdo, como en la propuesta independentista en Cataluña. «Cataluña es España y la inmensa mayoría de españoles lo sentimos como tal», ha afirmado, y ha sostenido que no cabe ninguna consulta que prive a todos los españoles del derecho a decidir sobre lo que es su país.