Sánchez sigue en el ‘no’ a Rajoy mientras libra una guerra interna
En plena crisis en el PSOE, Pedro Sánchez buscó ayer la complicidad de una federación socialista que les es afín, la catalana, para lanzar dos ideas: promete resistir hasta el final a todas las presiones (vengan de donde vengan) que le piden que facilite la investidura de Mariano Rajoy y quiere volver a intentar la formación de un Gobierno alternativo. «Tened una cosa segura: no es no. Diremos una, dos, tres, las veces que haga falta no a la derecha de Rajoy», dijo a la militancia socialista, reunida en Gavà, en la fiesta de la rosa del PSC.
Consciente de que si los socialistas cosechan un mal resultado en los comicios de hoy el ruido de sables interno y las presiones desde la derecha política serán casi insoportables, Sánchez reivindicó «autonomía» política para tomar decisiones al margen de cualquier coacción. «Vamos a dar la cara, no nos vamos a doblegar», garantizó.
Su intención es, el próximo 1 de octubre, pedir autorización al Comité Federal del PSOE para intentar formar un gobierno alternativo al PP. Si no es posible, las terceras elecciones consecutivas serían inevitables. Y no está dispuesto a renunciar a volver a concurrir como candidato, a pesar de que líderes de su partido ya han expresado que sería irresponsable convocar un congreso del partido para luchar por la secretaría general y el cartel a la presidencia del Gobierno.
En su intervención en Gavà, el dirigente socialista dejó claro que, de momento, solo contempla una entente «por el cambio» con Podemos y Ciudadanos. Sánchez reconoció que la empresa para formar Gobierno será «muy difícil», pero a su juicio no intentar un Ejecutivo alternativo sería «imperdonable».