El Constitucional insta a Rajoy a abrir un diálogo con Cataluña
De los Cobos afirma que la salida al proceso soberanista no está en la presentación de recursos.

El presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos. JAVIER LIZÓN
R. Gorriarán | Madrid
Francisco Pérez de los Cobos, presidente del Tribunal Constitucional, deja su cargo con una sorprendente regañina en toda regla a Mariano Rajoy. El jurista emplazó al presidente del Gobierno a que abra «un diálogo político» en Cataluña para encontrar una salida al proceso soberanista porque se trata de «un problema político». Con la estrategia del Ejecutivo, basada en recurrir ante la corte de garantías cada paso hacia la secesión de la Generalitat o del Parlamento catalán, «no pueden ser resueltos» los problemas que genera el desafío independentista.
De los Cobos, exmilitante del PP, hizo suyo el planteamiento de las fuerzas soberanistas y de la oposición al Gobierno de Rajoy en el sentido de que la vía jurídica no va a sofocar los planteamientos independentistas y que es necesario el diálogo político. Una filosofía que nunca ha tenido cabida en el pensamiento del jefe del Ejecutivo, que siempre ha primado el enfoque jurídico sobre el político porque, a su entender, no se puede dialogar sobre la independencia de Cataluña dado que no tiene cabida en la Constitución y es, según su razonamiento, un asunto sobre el que él no puede tomar una decisión porque compete a todos los españoles.
Pero el presidente del Constitucional durante los tres últimos años no lo ve así. En su discurso de despedida de la corte tras concluir su mandato aludió a la sentencia de 2014 que anuló la declaración secesionista aprobada por el Parlamento de Cataluña para recordar que ya entonces la corte aconsejó al Gobierno que apelara a la política para afrontar un problema de corte político. «Nuestro planteamiento de entonces y nuestra llamada al diálogo político siguen siendo válidas»; es más, subrayó, «se han convertido en una necesidad inexcusable y urgente».
Algo permanente
De los Cobos ahondó en la reprimenda a Rajoy al considerar que el diálogo no debe ser «una realidad episódica o coyuntural» de la que se echa mano cuando otras estrategias no funcionan, debe ser «permanente». Aunque en este punto también hizo extensiva su reconvención a las fuerzas soberanistas porque esa comunicación entre las partes tiene que estar basada en «el respeto a la ley y la Constitución», y si no se cumplen «el primer deber del Estado es garantizar su observancia». Una forma de decir que hacer cumplir la ley es necesario, pero no solo.
La comunicación entre el Gobierno de Rajoy y el de Carles Puigdemont ha mejorado algo, aunque sea en las formas, en esta segunda legislatura del líder del PP. Las fuerzas soberanistas siempre han reclamado un contacto directo al que el presidente del Gobierno siempre ha sido renuente convencido de su inutilidad.