Rajoy advierte a Cataluña
El presidente asegura que nadie en la UE apoyará a quien «transgreda la ley».
Cristian Reino | Barcelona
El presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, aprovechó ayer el sexagésimo aniversario del Tratado de Roma para advertir al independentismo de que la Unión Europea nunca abrirá sus puertas a quien se salte la ley. Un aviso al Gobierno catalán, que pretende celebrar este año un referéndum de manera unilateral al margen de la Constitución y también un mensaje para la sociedad catalana, que duda sobre el encaje europeo del proyecto secesionista.
Rajoy, que hoy clausurará el congreso del PPC en L’Hospitalet de Llobregat y que el martes que viene anunciará en Barcelona inversiones en infraestructuras para tratar de contrarrestar el discurso independentista, quiso lanzar un mensaje contundente a los secesionistas, a los que recordó que el compromiso europeo con el Estado de derecho implica que «nadie en Europa» dará su apoyo a quien pretenda «transgredir» la ley. Las apelaciones del soberanismo a la UE son continuas y desde el independentismo catalán siempre han confiado en que Bruselas acabe mediando en el proceso catalán, cuando vea que la democracia pueda estar en riesgo, según reza el argumentario secesionista. Rajoy, en cambio, quiso enterrar cualquier aspiración europea del soberanismo. «La alternativa al cumplimiento de la ley es la nada, por no decir la selva», remató.
Intenciones
El independentismo, en cualquier caso, ha dejado claro esta semana cuáles son sus intenciones y no solo ha aprobado los primeros presupuestos que incluyen una referencia explícita al referéndum, a pesar del informe negativo de los letrados de la Cámara catalana, sino que ha iniciado los preparativos de su organización, lo que ha llevado a la Fiscalía a abrir diligencias. El secesionismo va a por todas y difícilmente pisará el freno. En esta línea, el PDeCAT dio este sábado el pistoletazo de salida a la campaña del referéndum, previsto para el mes de septiembre. Y lo hizo, en un acto en el que reivindicó el legado del 9-N y rindiendo homenaje a los cuatro dirigentes responsables de su organización y que han sido inhabilitados: Artur Mas, Joana Ortega, Irene Rigau y Francesc Homs, presentados como cuatro «valientes» a los que «nos les temblaron las piernas para defender la democracia».
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, cargó con dureza contra el Estado español, al que acusó de estar «dispuesto a todo» para frenar el referéndum. El dirigente nacionalista advirtió al independentismo de que Mariano Rajoy hará lo «confesable y lo inconfesable»” para detener la consulta y que si hace falta «vulnerará» la Constitución, aunque también se mostró convencido de que Madrid no se saldrá con la suya.