Sánchez apuesta por retomar el diálogo con la Generalitat tras las elecciones catalanas
Los socialistas prometen mano tendida al ‘Govern’ pero prefieren aguardar a que ERC y JxCat resuelvan su pugna.
Pedro Sánchez saluda a Quim Torra en una de las ocasiones en las que ambos mantuvieron una reunión. FERNANDO CALVO
paula de las heras | madrid
El resultado de las elecciones generales tendrá también un impacto sobre el modo en el que Pedro Sánchez aborde la crisis catalana. Y no solo porque ahora el independentismo será menos determinante para la gobernabilidad. El Ejecutivo entiende que la victoria rotunda de Esquerra (a quien se presupone una actitud más posibilista) frente a Junts per Cataluya, la marca de Carles Puigdemont y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, altera en buena medida el panorama. Así que prefiere esperar a que la pugna por la hegemonía en el secesionismo quede resuelta. En el Gobierno aseguran que su mano sigue tendida en los asuntos de gestión ordinaria.
La intención es mantener abiertos todos los cauces de colaboración que se recuperaron hace poco menos de un año con la llegada de Sánchez a la Moncloa; fundamentalmente, la Comisión Bilateral, pero también el resto de órganos encargados de negociar, entre otras cosas, transferencias, desarrollo de infraestructuras y demás asuntos contemplados en el Estatuto de autonomía. «Las relaciones institucionales para nosotros son importantes y lo son cada día», dicen fuentes gubernamentales. «Otra cosa será -añaden en el entorno del jefe del Ejecutivo- que haya cambios en Cataluña cuando se convoquen elecciones y se pueda establecer un espacio para avanzar en el diálogo y la salida política». Es el planteamiento que ya hizo explícito el jueves el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, en una entrevista en TV3.
Iceta —que también fue de avanzadilla de Sánchez cuando en febrero decidió aceptar la polémica figura del «relator» como intermediario en las conversaciones entre partidos sobre el futuro de Cataluña— argumentó que hasta que no haya elecciones al Parlament no tiene mucho sentido sentarse a negociar. «Sencillamente no hay condiciones para un diálogo que aporte resultados», sentenció.
Los socialistas catalanes creen que los próximos meses serán cruciales. Su análisis indica que si el 26 de mayo se ratifica la preeminencia de los de Oriol Junqueras frente a los de Puigdemont tanto en las europeas como en las municipales, Esquerra, socio de Gobierno de JxCat, acabará forzando elecciones para «liquidar» al expresidente de la Generalitat y sus seguidores.