Lo mismo que logró la comunidad cántabra
«Castilla y León es una región que llega a este debate con los deberes hechos y por eso no puede entender que sea penalizada en este momento por una decisión así», aseguró Herrera, quien recordó que lo único que pide la comunidad, y que figura en el documento conjunto presentado ayer a la comisaria de Política Regional, es «la normalidad», es decir, lo mismo que recibió en su momento la vecina comunidad autónoma de Cantabria. Si bien la convergencia con la UE se mide en términos de renta, el presidente de la Junta recordó que «nosotros tenemos una extensión superficial superior a muchos estados de la propia UE, una convergencia a distinta velocidad en los distintos territorios de la propia comunidad, una densidad de población muy limitada, una dispersión de la propia población, un factor de envejecimiento, un factor de ruralidad y unas áreas periféricas y unas áreas naturales que también condicional el desarrollo», todo lo cual «requiere esfuerzos suplementarios de convergencia por parte de los recursos europeos». «La convergencia de Castilla y León no está en estos momentos consolidada y por lo tanto sería un absurdo por parte de la UE que la nuestra pudiera convertirse en una región ascensor, como ya hay antecedentes», concluyó. Durante la jornada de hoy el presidente de la Junta mantendrá un encuentro con los periodistas desplazados a Bruselas en la que ofrecerá un balance del resultado del viaje y de su intervención en el pleno del Comité de las Regiones, que se celebró ayer.