El compromiso de aceptar el texto aprobado en Cataluña pasó a la historia
El 14 de noviembre del 2003 José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió a votar a favor del Estatuto que se aprobara en el Parlamento de Cataluña. Lo hizo en el mitin de cierre de campaña del candidato socialista a la Presidencia de la Generalitat, Pasqual Maragall, que tuvo lugar en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 17.000 personas. Ese día el secretario general del PSOE aseguró que una victoria de Maragall «no pondrá en riesgo la unidad de España» y «será un problema serio para los independentistas y los centralistas». Tras lograr una sorprendente victoria en las elecciones del 14-M, Zapatero fue adaptando su compromiso a su nuevo cargo de presidente del Gobierno. La aceptación sin más del estatuto pasó a la historia y se sustituyó por la doctrina oficial: debería aprobarse con el consenso de la gran mayoría de las fuerzas políticas catalanas y, lo que es más importante, no rebasar el marco constitucional. Un concepto discutible El 17 de noviembre del 2004 José Luis Rodríguez Zapatero afirmó ante la Cámara del Senado que conceptos como el de nación eran «discutidos y discutibles». «Quizá no haya un concepto tan discutido en la teoría política, en la ciencia política y en la ciencia constitucional como el concepto de nación, y es algo que sabe en efecto cualquier estudiante de Derecho», respondió a una pregunta realizada por el senador del Partido Popular Pío García-Escudero.