Denuncia la improvisación del Gobierno y lamenta que se incrementará la deuda pública
Rajoy considera un «enorme error» el modelo porque «tira de la chequera»
Critica que la propuesta se difunde cuando sólo se ha oído a algunas autonomías

El presidente de la Generalitat, José Montilla, durante el tradicional mensaje institucional de fin
zamora/madrid
Mariano Rajoy recibió con críticas la propuesta del Gobierno para el nuevo sistema de financiación y demostró, desde el primer momento, que su partido rechazará la reforma. Censuró la «improvisación del Gobierno» y la respuesta equivocada que, a su juicio, supone construir la financiación de las autonomías a costa de incrementar la deuda pública. «Es un inmenso error», dijo el líder popular en un acto de su partido celebrado en Toro (Zamora).
«Este partido no puede consentir que se siga tirando de chequera como si el dinero público no le importara a nadie», denunció Rajoy para justificar la negativa de la organización que preside a apoyar los planes del Gobierno que, sin embargo, pueden terminar por ser aceptados por las autonomías populares que, este martes, reaccionaron con cautela al documento presentado por el ministro de Economía, Pedro Solbes.
El líder del primer partido de la oposición asumió este divorcio y justificó la previsible actitud de sus
territoriales y reconoció que los presidentes autonómicos pueden asumir el nuevo modelo «en defensa de sus intereses». «Hacen bien», dijo, «es su obligación», añadió. Sin embargo, insistió en que el partido opositor mantendrá su rechazo en aras de la defensa de los intereses de los 46 millones de españoles. «Alguien tiene que defender el interés general», explicó.
También criticó al presidente del Gobierno por haber consultado la propuesta únicamente con algunas autonomías y se preguntó las razones por las que José Luis Rodríguez Zapatero sólo recibió a los presidentes de Cataluña, Andalucía, Madrid, Galicia, Extremadura, Asturias y Comunidad Valenciana. «Todos los españoles somos iguales, en prestaciones, en trato y en formas», apuntó y se quejó de que no hayan sido consultadas otras comunidades.
Una queja similar surgió en Murcia donde su presidente, Ramón Luis Valcárcel, acusó a Zapatero de «haber quebrado por primera vez el principio de debate entre todas las comunidades y el Gobierno en la negociación del modelo de financiación autonómica».
No obstante, recordó que todavía falta por conocer el detalle del nuevo sistema y expresó su esperanza de que la reforma tenga en cuenta a todos los españoles.
Por su parte, la Comunidad Valenciana no adelantó su opinión sobre la reforma más allá de las críticas de su secretario de Economía, José Manuel Vela, a la propuesta «vaga e imprecisa» que, en su opinión, es «una mera declaración de intenciones».
Vela criticó que el Gobierno haya dado una «respuesta coyuntural» a un «problema estructural», con «cierta precipitación», pero reconoció que el documento de Solbes recoge algunas de las exigencias que le planteó a Zapatero el presidente valenciano, Francisco Camps, como la actualización de la población y la reducción de las diferencias de financiación per cápita.
Por su parte, la presidenta del PPC, Alicia Sánchez Camacho, considera que la nueva propuesta del Gobierno en materia de financiación autonómica es inaceptable, ya que es «vaga», «genérica», no contiene cifras ni «cimientos» y se basa, además, en el déficit público y en el endeudamiento. Sánchez Camacho ha afirmado que el PPC no aceptará una propuesta «en la que lo que se repartan sean nuestros impuestos», sino un modelo «sólido y estable» que hoy por hoy «no tenemos».
«Después de todos estos meses hemos llegado al momento final sin un acuerdo y, lo que es más grave, que la propuesta vuelve a ser un engaño, una propuesta vacía, sin números ni cantidades», ha señalado la presidenta de los populares catalanes en rueda de prensa.
«Engaño a los catalanes»
Sánchez Camacho ha lamentado que el presidente Zapatero, «haya convertido sus propias mentiras en espectáculo» al haber incumplido el plazo límite fijado para lograr un acuerdo de financiación, y ha añadido que los catalanes acabarán 2008 «conociendo quién es realmente» el líder del Ejecutivo central.