Diario de León

La ensalada con higos y cecina de León de Karlos Arguiñano sirve incluso en Navidad

Una receta fácil, elegante y sorprendente que Karlos Arguiñano recomienda para cenas ligeras, fiestas o como entrante gourmet de invierno

La cecina de vacuno, cortada en lonchas finas, aporta un sabor intenso y elegante a la ensalada propuesta por Arguiñano.

La cecina de vacuno, cortada en lonchas finas, aporta un sabor intenso y elegante a la ensalada propuesta por Arguiñano.Getty Images

Patricia de la Torre
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Karlos Arguiñano ha vuelto a dar en el clavo con una propuesta que conquista tanto por su sabor como por su estética: una ensalada templada de queso, higos, cecina de León y nueces, ideal para quienes buscan cenar ligero sin renunciar al placer de comer bien. Esta combinación, publicada en 'Cocina Abierta', demuestra que una ensalada puede ser mucho más que un plato de hojas verdes.

Fresca pero contundente, sencilla pero sofisticada, esta receta fusiona ingredientes de temporada en una sinfonía de contrastes: lo dulce de los higos, lo salado de la cecina, la intensidad del queso curado y el crujido cálido de las nueces tostadas. Y para redondear, una vinagreta con mostaza antigua, aceite y miel que aporta un equilibrio perfecto entre acidez y dulzor.

La ensalada de invierno que arguiñano prepara con queso al chacolí y nueces navarras

Arguiñano desmonta el mito de que las ensaladas son solo para el verano. «Hay ensaladas que en invierno saben a gloria, y esta es una de ellas», asegura desde su cocina, mientras presenta la base del plato: una rúcula bien fresca, escurrida con mimo, que puede sustituirse por escarola, lechuga o espinacas si así se desea.

El siguiente paso es clave: la vinagreta. En un bol, el chef mezcla a mano una cucharada de mostaza antigua con otra de miel, añade vinagre, sal y una generosa cantidad de aceite de oliva virgen extra. «Las vinagretas con miel y mostaza tienen su puntito», explica mientras emulsiona la mezcla con una varilla, logrando una textura espesa y brillante que será el remate del plato.

El toque crujiente lo aportan unas nueces recién tostadas en sartén, sin aceite, para que mantengan todo su sabor. Arguiñano presume de haberlas comprado en la frutería de su sobrino, y elige expresamente nueces de Navarra, «porque las tenemos aquí al lado y son de calidad excelente.»

Cecina de león y higos, una combinación navideña que sorprende

A los frutos secos se suman unos higos secos, que el chef corta en "ronchitas" para distribuirlos de forma decorativa por encima de la ensalada. «En casa, por Navidad, nunca faltan los higos», afirma, subrayando el carácter festivo del plato. Sugiere entre seis y ocho rodajas por persona para que el dulzor no domine, pero sí aporte un contrapunto interesante.

El queso elegido es una cuña curada al chacolí, de leche cruda de oveja, aunque en el programa menciona también versiones con trufa o cerveza, ideales para personalizar la receta según el gusto del comensal. Arguiñano lo corta en cuñas finas, que combina cuidadosamente con los demás ingredientes para crear una composición atractiva.

Finalmente, llega el turno de la cecina. El chef recomienda la de vacuno, de origen leonés, cortada fina y presentada en forma de rollitos. «Es carne de vacuno seca, como si fuera jamón, pero con ese punto ahumado tan especial que queda de maravilla», comenta mientras coloca cada pieza con precisión. La rúcula, el queso, la cecina, los higos y las nueces forman así un conjunto visualmente impecable.

Una ensalada de autor lista en minutos y perfecta para cualquier ocasión

Lo más admirable de esta receta es su equilibrio, con ingredientes naturales, sin complicaciones, una preparación que no supera los 15 minutos y un resultado digno de las grandes ocasiones. «Las cosas siempre lucen mucho más si se presentan bien», recuerda Arguiñano mientras remata la ensalada con su vinagreta y una hoja de perejil.

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