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Sigue sin haber mejor símbolo para la paz del cuerpo y la salud de las naciones que la palabra  pan ... el  pan nuestro de cada día  en las oraciones... el  pan y trabajo  del que clama justicia... o ser un  pedazo de pan  del que enamorarse... y gente con salsa que está de  toma pan y moja ... ese pan... dánosle hoy... y si hay que excederse,  contigo, pan y cebolla .

Hoy traigo pan a esta columna por derecho y por si mañana hubiera que envolver con ella algún bocadillo sirviendo de lectura atrasada al portador mientras manduca el tentempié... porque hay aquí cerca un pan de primer orden que pide sentadita y contemplarlo antes de entrarle al gozo, pues cuando va en barras es pura escultura, nunca una igual a otra ni a la del día anterior. Nos tiene muy dicho Efrén que ese panadero es todo un escultor tanto o más que Amancio, que tiene el taller algo más allá, y a veces salen del horno con tales gestos y mueca tostada, que podrían estar diciéndonos más cosas que los posos del café a una vidente parlera; barra torturada, bellamente torturada, la llamo yo haciéndole esto gracia a quien nos la despacha y que le llega cada día desde la  Panadería S. Henderson , de Lorenzana a la entrada, donde las llaman barras rústicas, pan que hace sus años me descubrió Paulino el Manco, doctor en rebaños y calderetas, subiendo con Pepín a Torre de Babia a casa del mayoral Pozal, mandando parar ahí a comprar esas barras. ¡¿Un pastor comiendo barra?!, le pregunté perplejo, la hogaza os es tan consustancial como la cencerra al carnero. No hubo más razón que un ya verás; y ese día con la caldereta hizo ese pan un casorio indisoluble rindiéndome a la evidencia en la que sigo. Lo dice también la regenta de otro despacho: pan denso y prieto que enamora a los que de verdad les gusta el pan-pan y no quieren engañarse con panipolleces. ¿Y ese Henderson en Lorenzana?... Pues fue una londinense de sangre leonesa la que refundó esta panadería, Susana Henderson Getino, con un pan que no tiene par ni parecido por aquí y que a ella le enseñó un viejo maestro panadero. Chapó.