cornada de lobo
Dios con ellos
Tiembla, Romanín, cágate, Honorato, Dios o Yahvé está con ellos, no os quepa ninguna duda. ¿Visteis con qué ruegos ceremoniosos metieron a la divinidad en el corral de Trump y su Great América First los oficiantes religiosos judío, protestante y católico, sirviendo su sermoncito al final de la ceremonia?... Y lo que empezó en tono de puro mitin, no de declaración institucional, acabó en misa de Gloria in Excelsis Donald. Dios está con el pueblo americano, el más grande del planeta. Dios les mirará a ellos primero y hará aterrarse a todos los que impidan la voz del Imperio hacia Dios. Más que advertencia era amenaza a quien trate de impedir la Era Dorada que Trump puede prometer para hacer rica a su nación, que pondrá la bandera americana en Marte como acta de posesión, pero empezando antes por robarle el nombre al golfo de Méjico, ocupar el canal de Panamá, anexionarse Groenlandia... y Canadá de carambola. No se merecen menos. ¡Los americanos sólo se arrodillan ante Dios!, eso repitió, ¡y no tienen fronteras!... Uyuyuy.¿Imagina alguien a un cura o prelado rizando oraciones al final de una investidura presidencial en el Congreso de los Diputados?... pues en el país de los telepredicadores cabe, y a lo grande, con una solemnidad que hacía agachar la cabeza de casi todos los presentes como cuando se recibe una bendición o uno se humilla ante la gracia divina. Y qué miedo da ver a Dios con correajes en esa potencia militar. Cuando sonó el himno nacional todos saludaban como se hace allí llevando la mano al corazón, menos el inflamado Donald que lanzó la suya a la frente, ¡ar!, puro y rígido saludo militar dejando claro quién es el general en jefe de las fuerzas armadas y de las que te armaré, morena. Era cara de ¡temblad, malditos!, insolente y vengativa. Y al abandonar el acto, sonó una marcha militar, normal. Además dijo que sólo habrá ya dos géneros, tíos y tías, y sacabó el subvencionar razas (y el negro va y le vota). Su tono, su gesto y su descaro le hacen estrella televisiva en tiempos de zozobra. Malo. Y van con él los más ricos. Pero de esto te hablará otra gente de mayor juicio que el que aquí se alcanza.