ATRACONES NAVIDEÑOS
Atracones navideños. Que atracones nos hemos dado, parece ser que no comemos en todo el año y esperamos a estas fechas para hacerlo, nos llevamos todo el año subidos en una montaña rusa de atracones y dietas, cuando no es Navidad es por vacaciones de Semana Santa y cuando no, las del veranito. Con el trabajito que luego cuesta quitarnos los kilitos de más. Y es que los cánones de la moda nos dicen que debemos estar delgaditos y morenitos. Y si nos damos cuenta esto no va de otra cosa que de demostrar el poder adquisitivo. Me explico, en los tiempos de mi abuela, los cánones de belleza femeninos se encontraban en preciosas mujeres, redonditas de caderas, metiditas en carne y con piel anacarada, esto no era más que la prueba evidente de su posición social, bien alimentada y sin exponerse al sol por los duros trabajos de entonces, por ejemplo los realizados en el campo, se protegían con sombrillas y embadurnaban sus caras con polvos de arroz. Hoy en día, el estatus social es reconocido si estás mas negra que un tizón y esquelética perdida, síntoma de que te puedes pegar tres meses en la playa y pendiente de tu cuerpo, y no es que yo esté en contra de un peso saludable, todo el mundo sabe los peligros que acarrean el sobrepeso para la salud, pero ¿quien ha dicho que una rellenita no puede ser sexi?, ¿quién ha dicho que los huesos de las caderas deban ser como los de Rocinante?, o que por entre medio de las piernas te pueda correr el aire o que las costillas asemejen a la tabla de lavar que tenía mi abuela en el corral. Nos quieren vender un imposible que no sé quien se ha inventado que es belleza, imagino que habrán sido los señores diseñadores de moda para ahorrar en telas. Reivindico los cuerpos estilo Rubens, de piernas gorditas, pechos exuberantes y si me apuras hasta algún que otro michelín, véanse por ejemplo a mis amigas Beyoncé o Jennifer López, que si las comparas con la cara de acelga de Victoria Beckam, por ejemplo, no me digas que no te entran ganas de llorar, que esta pobre se ha ido de España sin saber lo bueno que está un potaje de garbanzos, pura dieta mediterránea. Así que estoy segura de que si los kilitos se llevan con arte y elegancia, no dejaran indiferente a más de uno. Asun Jiménez Colón.