EL RUBICÓN
El -˜prometómetro-™
N o lo busquen en el diccionario, porque no existe. El palabro -˜prometómetro-™ es tan irreal como las promesas que llevan ustedes escuchando todos estos días. Ya se lo había avisado. Durante estos quince días de campaña les iban a prometer de todo: empleo para los parados, dinero para sus hipotecas y hasta facultades para que sus hijos estudien Medicina. Nada de nada. El candidato socialista, Francisco Fernández, anuncia más de 5.000 empleos tecnológicos si gana. Se olvida el hoy candidato y alcalde que ni siquiera el Inteco, que sin duda es un gran proyecto para León, ha logrado alcanzar los 1.000 en ocho. Y una pregunta: ¿Por qué no ha puesto en marcha esa sociedad mientras ha sido alcalde? Más que nada para ahorrarse el sonrojo de la promesa. El que no se sonroja es el candidato del MASS, Ángel Escuredo, que sube la apuesta de Fernández y anuncia 15.000 empleos para Ponferrada. ¿Alguien da más?... No se preocupen que habrá más, mucho más y seguramente peor.
Otros, como el cabeza de lista popular, Emilio Gutiérrez, hablan de empleo sin dar cifras, que tampoco dan en el IBI, para el que anuncia una rebaja, pero aún sin cuantificar. Más le vale que la cumpla, porque Gutiérrez debería saber que con las cosas del dinero no se juega. Como tampoco se debe jugar con la defensa de León. León es una bandera a la que se aferran todos los políticos sin excepción cuando llega la campaña y después... si te he visto no me acuerdo. El PP ha hecho suya la bandera de la Facultad de Medicina y viene Emilio Gutiérrez y dice que la harán. Hasta la exministra Ana Pastor, que no sabe ni por donde queda el Campus, asegura que van a convencer a la Junta. Ingenuos. La Junta antes de poner una Facultad de Medicina en León crea subsecciones en la de Valladolid. Y otra pregunta, ésta para Emilio Gutiérrez: ¿Por qué durante estos cuatro años como director general en la Consejería de Educación no ha abierto ni una vez la boca a favor de la Facultad de Medicina? Más que nada porque su jefe, el consejero Mateos, es quien insistentemente dice: no, no y no.
¿Y Chamorro? Ese quiere dar luz a Eras de Renueva con una minicentral en el Bernesga. Sobran las palabras.
Y pensar que todo esto empezó en la primeras elecciones democráticas allá por el 1977 cuando Adolfo Suárez convenció a los españoles con el «...puedo prometer y prometo».