CON VIENTO FRESCO
Cáritas en el corazón
La fiesta del Corpus Christi, tan arraigada en nuestro país que ayer llenaba de procesiones, altares, arcos y alfombras florales las calles de nuestros pueblos, es el día del amor fraterno, de la caridad, que eso es en realidad lo que significa este término; pues amor se dice de muchas maneras (eros, filia, storjé, caritas) aunque ésta es la más específicamente cristiana. Por eso Cáritas, una de las más importantes organizaciones sociales de la Iglesia, suele hacer en estas fechas cuestaciones para recaudar fondos y también ofrecer balances públicos de sus actividades anuales. Las cosas importantes se hacen con el corazón y Cáritas quiere este año sensibilizar a la sociedad sobre la realidad de la pobreza, pero también agradecer la labor callada de tantos voluntarios que ofrecen gratuitamente su ayuda a los demás.
La crisis económica golpea con dureza a los españoles. No sólo hemos sufrido una pérdida de riqueza general con un descenso del PIB, sino que vivimos su consecuencia más dramática: el paro, casi cinco millones, de los que más de un millón no gozan de la menor protección social. Es en esta situación cuando la caridad se debe hacer más presente. No se trata de repetir los datos que hemos visto publicados la semana pasada, tan elocuentes, sino de reflexionar sobre la respuesta ciudadana y de cómo las gentes la canalizan hacia organizaciones, como Cáritas, que gozan de un merecido prestigio. La pobreza y la exclusión social no es algo ajeno a nuestras vidas, afecta a nuestra provincia y a nuestras familias. Cáritas ha duplicado sus ingresos pero los beneficiados de sus ayudas se han triplicado. Cáritas no mira el origen de los que necesitan ayuda ni sus creencias religiosas: hay españoles, pero también marroquíes, dominicanos, colombianos, rumanos, búlgaros, etc.; es decir, católicos, musulmanes, ortodoxos: el amor no tiene fronteras.
Esta no es la única ayuda que ofrece Cáritas. José Antonio Prada, responsable de Cáritas Bierzo, me invita a visitar algunas de sus dependencias en Ponferrada: veo aulas con voluntarios que enseñan español a extranjeros, talleres con chicos y chicas sacados de la calle, voluntarios que realizan otros trabajos. Me regala el -œEstudio de la pobreza y exclusión social en León y su provincia en 2010-, que es la última publicación de Cáritas diocesana de León y Astorga. Es un voluminoso trabajo de 430 páginas, realizado por profesores de la E. U. de Trabajo Social de León, con la ayuda de muchos voluntarios, que pretende conocer los factores de exclusión social, así como los colectivos o personas de la provincia de León que son más vulnerables a dicha exclusión. El fin es proponer extrategias y políticas que permiten mejorar la calidad de vida de personas y familias. Le prometo leerlo y escribir algún comentario, lo merece .