EL RUBICÓN
Presión total
Tranquilos porque no tengo intención alguna de hablar del Barça-Madrid del miércoles, no vaya a ser que algunos de los forofos seguidores del que mea colonia se puedan ofender. Lo mío es mucho más terrenal y más de aquí. Y es que aquí en León también los hay que se creen que mean colonia o lo parece aunque éstos, a diferencia del entrenador culé, no vienen de ganar títulos. Al contrario, llevan a sus espaldas el mayor batacazo electoral que se le recuerda al PSOE por estos lares. Pero eso a ellos les da igual. Lo suyo no es de este mundo y ahí siguen bien sujetos a la poltrona, que ahora toca colocar y colocarse de cara a las elecciones generales del próximo 20 de noviembre. Francisco Fernández ya lo dejó claro en este periódico cuando dijo que las listas las elegía la dirección provincial desde los tiempos de Pablo Iglesias, aunque si éste último levantara la cabeza... Y mientras, los críticos con Miguel Martínez a la cabeza sacan la susodicha y se reúnen en Astorga hasta en dos ocasiones —la segunda quedó fijada el primer día y ya entonces se supo de las ausencias por mor de las vacaciones— y marcan la estrategia a seguir.
Una estrategia que pasa por no bajar la guardia, por no dar ni un minuto, ni un segundo de respiro a la dirección provincial. Es cierto que Zapatero, como Fernández declaró en la entrevista a este periódico, le dijo que no se fuera después de la debacle electoral, pero nada le comentó entonces de que él fuera a encabezar la lista al Congreso o al Senado, aunque en esta última tiene el riesgo de que su casilla se quede en blanco y le pasen por encima. Eso lo sabe el sector crítico, que también tiene hilo directo con el presidente del Gobierno, al que aquí en León todavía se le hace algo de caso. Esta estrategia no es sólo de cara a las listas, que también, sino más allá, de cara al congreso provincial, que de cumplirse los plazos fijados podría celebrarse entre los meses de marzo a junio, siempre que el federal sea en febrero. A alguno y sobre todo a alguna no le importará perder este tren electoral si con eso logran hacerse con el control del partido en el futuro, sobre todo a aquellos que saben que ahora poco o nada tienen que hacer. Las hay, como Ana Ferreras, que se postulan y que ya se ven casi como la próxima secretaria provincial. La premisa es clara: presión total y achique de espacios. Palazuelo lo ha entendido y ya ha saltado a escena.