Diario de León
Eduardo Aguirre
León

Creado:

Actualizado:

A na Duato acaba de difundir las excelencias de nuestra gastronomía, dejando las de la berciana para un episodio específico de “Un país para comérselo”. Se agradece que salieran profesionales con un ego de talla normal, pues como todos en el gremio estén tan encantados de haberse conocido como los que salen en “Top Chef”, entonces, la vanidad de ciertos políticos resulta hasta llevadera. ¿Por qué la gran cocina no puede ser compatible con la humildad? Preparar una paella puede resultar muy estresante, pero aún así no se puede comparar a la toma de Guadalcanal. Duato nos mostró a leoneses que saben cocinar muy bien, y que no se comportan como brokers de Wall Street. No obstante, tanto me ha llamado la atención esto del egocentrismo de los cocineros de “Top Chef” que le he preguntado al respecto a un amigo, que lleva muchos años trabajando en el gremio de la hostelería leonesa. “En una riña en la redacción de un periódico alguien puede agarrar una grapadora, pero en una cocina, créeme, hay cuchillos muy afilados”, me dijo. Le argumenté que tampoco es moco de pavo ser amenazado con una frase corta o que te lancen unos puntos suspensivos, pero, finalmente, me rendí ante la evidencia: es mucho peor ser golpeado con una delicia de botillo espumado con frutas del bosque y salsa caramelizada a los tres champanes. La cocina es arte efímero, condenado en el mejor de los casos a convertirse en proteína. Por cierto, los columnistas también cocinamos nuestras opiniones, cada cual en su fogón. Esta de hoy tiene más de lentejas estofadas que de solomillo. A uno le gusta que el estilo, como la especia, esté pero no se note. Pero poco importa. ¿Qué quedará de nuestro guiso a eso de las siete de la tarde? Ni el hueso.

Duato tuvo de anfitrión al entrañable Jesús Calleja, embajador por el mundo de nuestro manducar. Para dedicarse al peligro hay que tener las mollejas muy bien puestas. Gran provincia la nuestra, donde la tapa se da gratis. ¿León es una tierra para comérsela? Sí. Para repetir y mojar pan. La morcilla de Burgos no está mal, pero la nuestra alcanza la condición de soneto encebollado. ¿Puede dudar aún alguien que si Cervantes no nació aquí, al menos, hizo la mili en El Ferral?

tracking