Diario de León
Luis Urdiales
León

Creado:

Actualizado:

Al primer latido se instaló en esta tierra el desempleo, y los jóvenes salieron por patas, para no verse atrapados por el destino que viene marcado desde el Génesis. Salvo las organizaciones que sirven de nodriza para aportar canteranos a los partidos políticos, a los que se da cumplida alternativa como concejales, las únicas asociaciones que tienen clientela en estos dominios son las juventudes sin futuro. Sabrán de qué se trata porque cada familia ha visto a sus generaciones nuevas atrapadas en esa espiral que vomita gente al abismo. El León de las dos velocidades renueva a primeros de cada mes su sentido destructivo, asignado a los genes de forma secular. Hay datos tan asumidos que vienen envueltos en papel de antídoto, para que no creen reacción alérgica a quien tenga que manejarlos. La lista del paro, por ejemplo, está cargada de desdichas, 47.300 si damos por bueno el recuento actualizado de tragedias cotidianas con las que han obligado a convivir a la sociedad. Mil trescientas fatalidades más que cuando la gente se desató con las uvas. La siniestralidad social no se detiene ni por efemérides tan relevantes como el cambio de año, que en la urgencia de la desesperación se llega a tomar como punto de inflexión. De todos los buenos deseos empeñados hace más de un mes se habrán podido llevar adelante los del gimnasio, el cigarrito de después de cenar, la dieta milagrosa que permite comer cecina hasta la saciedad; pero lo de la cola del desempleo va a requerir más que un aquelarre en el primer amanecer de enero. Los gritos a este lado del mundo no elevan la inquietud al otro. Ahí están los procuradores, en cuyo nivel de vida y sueldazo mensual no influye que casi cincuenta mil leoneses (que sepamos) no tengan un medio de vida para sostener a su familia; y el ejército de directores generales, jefes de servicios, cargos designados a dedo y el sinfín de colaboradores bienpagados de la política que trituran impuestos ajenos a la influencia que debería reportarles el caso de que uno de cada tres niños leoneses esté al borde del riesgo de pobreza o exclusión social. Verán cuánta política se pone en marcha en los próximos días para atacar estas lacras. Los lúcidos comanches decían que si montabas un caballo muerto lo adecuado era descabalgar. En el ideario de los indios no se tuvo en cuenta la solución del problema, y gordo, cuando es el fiambre del caballo lo que trota a nuestras espaldas.

tracking