Diario de León
Publicado por
PANORAMA JAVIER FERNÁNDEZ ARRIBAS
León

Creado:

Actualizado:

E l presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se vanagloria de una cifra, más de 300.000 millones de dólares «que se van a triplicar en poco tiempo», como resultado de su gira de doce días por el sudeste asiático. ¿Es suficiente el dinero mientras no pierdes el respeto y la autoridad? Para Trump, seguro que sí porque sus coordenadas políticas solo se mueven en dividendos y en su obsesión de recuperar un déficit comercial que bien valía una enorme influencia política con otros rendimientos muy trascendentes. Países tan aliados y dependientes como Japón y Corea del Sur han mirado hacia otro lado y han acordado con otros nueve vecinos resucitar el Tratado de Libre Comercio en el Pacífico, mientras las propuestas bilaterales de Trump se componían en protocolos de intención y previsiones futuras sin llegar a unos compromisos sólidos.

Ni la idea de Indo-Pacífico para renombrar a la región, ni una posible mediación norteamericana en las disputas del Mar de China y, lo más destacado, la neutralización de la amenaza nuclear de Corea del Norte han quedado en un principio de intenciones y buenas palabras en público que no consiguen ocultar una férrea resistencia a las ocurrencias de un presidente que necesita un equipo que vaya saturando las heridas abiertas por su jefe. El contacto entre los presidentes de China y Estados Unidos garantiza ciertos ámbitos de estabilidad dentro de la pugna habitual por la supremacía económica mundial que conlleva al gran poder político. Con Rusia y su presidente, se mantiene la ambigüedad mientras en casa le esperan malas noticias a un presidente que prefiere dar más crédito a Vladimir Putin que a su gran agencia de Inteligencia, como es la CIA, cuyos responsables no dudaron en publicar una nota donde se reafirmaban en sus investigaciones sobre la injerencia rusa en la campaña electoral norteamericana que alumbró la victoria de Trump y las relaciones de personalidades de su entorno con intereses del Kremlin. No se puede quedar bien con todo el mundo, aunque estés a pocos metros y pretendas dar una sensación de control y dominio de la jugada con influencia en el resto de grandes jugadores. Cuando se habla de injerencia rusa en las elecciones en Estados Unidos, en Francia, en Alemania, en la crisis de Cataluña, hay que recordar que Putin responde a lo ocurrido en Ucrania, a las sanciones impuestas por Europa y Estados Unidos por su ocupación de Crimea y otras regiones.

tracking