Diario de León

Reivindicar el ferrocarril de la Ruta de la Plata es reivindicar León

Publicado por
Ester Muñoz de la Iglesia
León

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Hoy miles de ciudadanos reivindicamos en diferentes ciudades españolas la reapertura del ferrocarril de la Ruta de la Plata. Hoy, de nuevo, el oeste peninsular, desde Gijón a Cádiz, pide al Gobierno de Pedro Sánchez recuperar una infraestructura vertebradora que otro gobierno socialista cerró allá por 1985. Hoy reclamamos un ejercicio de «voluntad política» para no dejar abandonado a un territorio en el que viven casi nueve millones de españoles.

La reciente Presidencia Española de la Unión Europea nos hizo albergar esperanzas. Se estaba definiendo el contenido del Corredor Atlántico ferroviario y se planteaba la inclusión de la Ruta de la Plata en la red básica ampliada, es decir, aquella que tiene una fecha de puesta en marcha en el año 2040. Esa opción se desvaneció cuando se conoció, el pasado 14 de noviembre, que el Gobierno español no había apostado por incluirla. Se quedó en el lugar que estaba: en la red global, la que es menos prioritaria y tiene fecha de entrada en funcionamiento en 2050.

Impulsar el trayecto en ferrocarril entre Astorga y Plasencia, adecuar esos 350 kilómetros abriría expectativas, oportunidades, crearía un esquema de transición norte-sur con unas potencialidades logísticas y de movilidad que no deben quedarse en el reciente anuncio de un nuevo estudio de viabilidad. Estamos ante una oportunidad de recuperar un espacio de futuro para nueve millones de españoles

Pero, ahora el Ministerio de Transportes se despacha con un estudio de viabilidad, uno más, como hizo con el lazo del Manzanal. Serán 24 meses de engaño para asturianos, leoneses, zamoranos, salmantinos, extremeños y andaluces que verán, de nuevo, que las cifras dicen que recuperar la vía férrea no es económicamente rentable pero, en ningún caso, contraviniendo los mandatos de la Unión Europea, tendrán en cuenta los criterios sociales, ambientales y de reequilibrio territorial que supone crear este nuevo corredor.

Una vez más, el Gobierno de Pedro Sánchez contradice, con hechos, sus palabras. Su apuesta por la igualdad de los españoles, por la vertebración del territorio, por la descentralización y por poner especial atención a las zonas más desfavorecidas no es más que un nuevo brindis al sol… Se deja, para dentro de 25 años, la creación de un tronco común ferroviario que una el norte con el sur, en vertical, sin necesidad de tener que ir a Madrid para ir de León a Cádiz.

De nuevo, el engaño se adueña de las políticas del Gobierno de España. Pactó con la Unión Europea no imponer, como había previsto, peajes en todas las autovías por temor a una contestación social. A cambio, ofreció una apuesta decidida por la descarbonización a través de ampliar la trama ferroviaria en la toda la geografía nacional. ¿Por dónde? Evidentemente por el Corredor Oeste NO.

Pedro Sánchez ha llevado a su máxima expresión la España de dos velocidades. El Corredor Mediterráneo es un ejemplo de proyectos, licitaciones y obras que, en breve, permitirá recorrer en vías de alta capacidad el trayecto entre Málaga y la frontera francesa para viajeros y mercancías. ¡Enhorabuena!

En el otro lado, el Corredor Atlántico, un deseo conocido en bocetos, con claros retrasos e indefiniciones, con una estimación de inversiones que ronda los 15.000 millones —¡la misma cuantía de la deuda que se condonará a la Generalitat de Cataluña!— y por supuesto, lejos de las licitaciones que permita conectar los puertos de Portugal con Europa, los puertos del norte y del sur de España en una perspectiva a medio plazo.

Pero el abandono del ferrocarril de la Ruta de la Plata no es la única señal de que León es una provincia ‘invisible’ para el Gobierno de España. El legado del pacto de la Diputación rubricado con la presencia de José Luis Ábalos en 2019 deja muy tocado el compromiso de Pedro Sánchez con nuestra provincia. Se saldaron los cuatro años con buenas palabras, anuncios, compromisos, pero el balance no deja lugar a dudas. Cero euros de inversión en las autovías entre León y Valladolid o la Ponferrada-Orense; cero euros de inversión en la rehabilitación y puesta en valor del Teatro Emperador; cero euros para acometer la segunda fase del Parador de San Marcos; sin noticias de los más de 25 millones prometidos para la plataforma intermodal de Torneros, sin avances en la mejora de la línea férrea entre León y Ponferrada para superar el lazo del Manzanal y sin fechas para que los trenes de Feve vuelvan a la estación de León. Y podríamos seguir más.

Por eso, hoy, debemos salir a la calle, reivindicar nuestro papel esencial en el desarrollo territorial de España. Alzar la voz para que se escuche que también queremos infraestructuras e calidad, trenes de altas prestaciones, proyectos de futuro para consolidar el equilibrio y la igualdad de España. Hacernos visibles ante la postura, nada equidistante, del Gobierno, de Pedro Sánchez, que sólo muestra miradas de afecto y comprensión para aquellos que le aprietan y quieren, únicamente, desestructurar España.

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