Sobre lo que cuesta «fabricar» un médico especialista y lo que puede pasar después
Entre 300 y 400 médicos especialistas se van cada año de España. Entre 90 y 120 millones y unos 12 años de trabajo de los MIR, y sus profesores y tutores...
Nuestra ciudad está de fiesta pues al concluir el verano abrirá sus puertas la ansiada facultad pública de Medicina. Los mejores expedientes del Bachiller optan por una de las 80 plazas que se ofertan y siendo este el año del debut ha desbancado a la Escuela de Ingeniería Aeroespacial (de la que tan orgullosos estamos y que tan internacional ha hecho a esta Universidad) con la nota de corte más alta para el acceso. Ochenta jóvenes comenzarán (o más bien continuarán) con un proceso formativo en el que llevan invertido y seguirán invirtiendo muchas horas, esfuerzo e ilusión.
Los 6 años de estudio de Medicina en una Universidad pública tienen un coste aproximado de 60.000 euros de los cuales entre el 80 y el 90% se financian con dinero público (nuestros impuestos). Es uno de los estudios más caros por su carácter experimental y la realización de prácticas. ¿Qué pasará cuando estos 80 alumnos acaben sus 6 años de estudio? En España salvo para puestos de trabajo muy concretos se exige estar especializado y esa especialización se hace a través del sistema MIR en los hospitales acreditados como docentes, en su mayoría públicos. Por lo tanto, nuestros médicos recién graduados al menos pasarán un año preparando un examen MIR y si quieren optar a algunas especialidades muy concretas deberán pelear por ser «los mejores entre los mejores». Vamos ya por al menos siete años de trabajo y esfuerzo más los que hubo antes de la Universidad para poder entrar en Medicina.
Y una vez aprobado el MIR, ¿qué les espera? Cuatro o cinco años (según la especialidad) de más trabajo y más esfuerzo, noches en vela, alegrías por metas conseguidas e inevitables frustraciones que habrá que remontar. Muchas más horas de estudio y preparación de trabajos para fabricar un curriculum con el que poder seguir peleando por ser «los mejores entre los mejores» y un sueldo de… escasamente 200 euros mensuales por encima del salario mínimo. Ese es el primer encontronazo con la realidad de este país.
¿Cuánto le cuesta a nuestro bolsillo (impuestos) la formación de un médico especialista? Dependiendo de la especialidad (las quirúrgicas tienen más consumo de recursos) y del tiempo de la misma, el rango oscila entre 150.000 y 250.000 euros.
Conviene comentar que el MIR de primer año no se convierte en un cirujano o un médico competente al cabo de 4 o 5 años por un proceso de alquimia (convertir un metal en oro) sino por la labor nada reconocida de las plantillas de los servicios que tutorizan y tutelan de manera continua una formación en la que al MIR se le asignan unos niveles de responsabilidad progresivos hasta convertirlo en un especialista. Si la Universidad es la «fábrica de Médicos» las plantillas de nuestros hospitales son la «fábrica de médicos especialistas». Todo lo que se recibe a cambio de la docencia y la formación (ser el vivero del Sistema Nacional de Salud de este país) es una pobre puntuación para adjuntar a una carrera profesional (que además no está vigente en todas las comunidades autónomas).
Si sumamos los costes de la formación universitaria y la formación especializada estamos cerca de 300.000 euros gastados en su mayoría provenientes de nuestros bolsillos.
¿Y qué les espera al acabar la especialidad? Pues a veces el repudio de los Hospitales en los que se formaron, cual cruel madrastra, a pesar de las necesidades que hay en la Sanidad Pública que está desbordada tanto por el crecimiento de la población, como por las nuevas técnicas (los tratamientos de hoy, por suerte para todos, no son los de hace tan solo 15 años) y el envejecimiento progresivo. Por cierto, si la gente vive más ahora no vayamos a pensar que se debe a que tenemos mejores hábitos que nuestros abuelos (más bien al contrario) sino porque hay un sistema sanitario potente (¿por cuánto tiempo?) detrás.
Si lo que el Sistema Nacional de Salud en sus distintos hospitales oferta a los especialistas recién formados es un mal contrato o, lo que es peor, ningún contrato, estos se van bien a la medicina privada o, la peor de las opciones: a trabajar en un sistema sanitario de otro país que se encontrará con que sin haber gastado un solo euro le acaba de caer un buen regalo para su población.
Entre 300 y 400 médicos especialistas se van cada año de España. Entre 90 y 120 millones de euros y unos 12 años de trabajo de los MIR, de sus profesores en la carrera y de sus tutores hospitalarios se van por el sumidero.
Curiosamente no tenemos pocos médicos en España (por favor, no compremos ese mensaje). El ratio de médicos por 1.000 habitantes es de 4,4 frente a 3,9 (media de la OCDE). Tal vez estén mal distribuidos. Habrá que preguntarse cuál es la razón y tal vez quienes nos dirigen (?) hace tiempo que deberían haber hecho algo. ¿Hay zonas poco atractivas para trabajar? Menos atractivo se me antoja un país báltico con su idioma y su clima y allí les cae la lotería (entre otros países) de 300.000 euros de ahorro por médico especialista contratado.
Estamos consintiendo descapitalizar la sanidad pública (tal vez no por igual en todas las comunidades o en todas las regiones) de modo que los servicios se convierten en ejércitos mal pertrechados que están condenados a hacer cada vez peor papel. ¿Qué le pasaría a un equipo de futbol con 8 jugadores, sin banquillo (de modo que ante una lesión se quedarían con 7) y que no contrata a los jugadores de la cantera? Obviamente perdería todos los partidos, bajaría de categoría y les abuchearían desde la grada (qué lejos los aplausos de las 8). No son los jugadores los que decidieron la política del club, pero son ellos los que saltan al campo.
Enhorabuena a los nuevos alumnos de Medicina y ojalá dentro de 12 años os encontréis una sanidad pública aun en primera división.