LA VELETA
En torno a Rajoy
EN EL PP está muy profundamente instalada la adhesión al jefe, sea éste quien sea. De manera que la gran sorpresa podría constituirla alguna clase de recelo o de suspicacia ante la designación de Mariano Rajoy como sucesor de Aznar. Eso sí, será considerablemente más críticos los opositores, por más que en un primer momento la noticia fuera acogida con actitud de respeto y consideración. Pero, en pocas horas, ya hemos visto las primeras reacciones demostrativas de que la campaña electoral ya abierta no permite muchas cordialidades ni respetos: Zapatero, que mantiene buena relación personal con Rajoy, ha advertido que ahora es cuando comienza la carrera de verdad, una vez que, hasta la fecha, sólo haya tenido que decir sí a Aznar en todo. Ahora deberán ser los españoles en su conjunto, o en su mayoría, quienes determinen quién los gobernará. Alfonso Guerra ha vuelto a hacer de malo o de perverso, al llamar a Rajoy mariposón , «porque siempre que ha tenido un cargo ha estado como las mariposas, saltando de un lugar a otro». También ha criticado Guerra el procedimiento empleado para la sucesión. Y de paso, hizo referencia Guerra a lo sucedido en la Asamblea de Madrid y contra un gobierno de izquierdas en Madrid: «Se ha robado un gobierno. No hacen falta golpes militares. Se llama a un amigo, se le pide una cantidad de dinero para comprar a dos, y ya está», sintetizó Guerra. Cándido Méndez ha sido otra voz que ha cuestionado el procedimiento empleado en la sucesión: «Ni siquiera los totalitarios y despóticos reyes godos se atrevieron a designar a sus sucesores como lo ha hecho Aznar». Eso sí, Rajoy tiene menos aristas que Aznar, admitió Méndez. Llamazares y Anguita tampoco han pasado por alto el procedimiento del dedazo empleado por Aznar para designar sucesor. Por el contrario, a la hora de las reacciones de elogio y autosatisfacción en el PP, ha merecido ser destacada la opinión de Federico Trillo, de quien cabe recordar que pidió en su momento, hace algunos meses, que Aznar debiera consultar a los barones de su partido antes de designar sucesor. Pues bien, el titular de Defensa ha llegado a la conclusión de que Rajoy sintetiza y suma las virtudes de Rodrigo Rato y de Jaime Mayor Oreja juntas.