EN POCAS PALABRAS
Al borde del naufragio
LEJOS DE solucionarse, el problema de Izar se agrava y se diría que se ha vuelto insoluble. La Comisión Europea no ha aceptado el plan de salvamento elaborado por la Sepi, por lo que la Sociedad Estatal ha retomado su idea inicial de segregar la rama militar de la empresa y enajenar a inversores privados todos los centros de la rama civil. Los trabajadores argumentan que la Sepi ha defendido mal sus intereses en Bruselas y aun insinúan que todo es una maniobra de distracción del Gobierno para poder sacar adelante un proyecto que ha tropezado con la hostilidad de los sindicatos; de ahí que reclamen negociar directamente con el Ejecutivo. Lo grave es que si el asunto no se resuelve antes de fin de año, el cierre de ejercicio supondrá la quiebra irremisible de la compañía.