Diario de León
Publicado por
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS
León

Creado:

Actualizado:

EL ESTADO está siendo humillado por Batasuna en las calles de las ciudades vascas, con el permiso del PNV y el silencio del presidente de Gobierno. Estas son las consecuencias estructurales de la política de un Gobierno que desde el punto de vista coyuntural nos ha llevado este verano a la catástrofe de Guadalajara, a un caso de torturas con muerte en un cuartel de Roquetas y, a través de la tragedia de Afganistán, al descubrimiento definitivo de una política militar basada en la impostura pacifista. Pero si el gobierno puede llegar a trampear en relación con los desastres que damos en llamar coyunturales (entre otras cosas por la falta de tensión crítica por parte del PP) va a resultarle muy difícil en las políticas vasca y catalana. En efecto, en los dos casos se va a llegar este otoño a la hora de la verdad porque tanto en el País Vasco como en Cataluña los partidos nacionalistas van a dar -unidos- un nuevo salto en su carrera. En Vascongadas se revela de forma estruendosa la estrategia del Partido Socialista, que llegó a pensar que podría ganarle al PNV en las elecciones autonómicas con la ayuda de la legalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas. ZP ha permitido la presencia de los terroristas en el Parlamento regional mientras Batasuna se legaliza de hecho en la calle. Podríamos hablar del Gobierno como del alguacil alguacilado si no se tratara realmente del descuartizador descuartizado. Porque estos son los términos apropiados cuando se trata de terror y de separatismos. La temeridad de la política de Zapatero en relación con Cataluña ha comenzado ya a quedar de manifiesto también. Dijo solemnemente que el Partido Socialista apoyaría en el Parlamento de la nación el texto del estatuto que aprobara el Parlamento regional y a ese punto estamos acercándonos. Para el 22 de septiembre los partidos catalanes habrán tenido que llegar a un acuerdo. Si el PSC cede ante las reivindicaciones de CiU y ERC, se producirá una crisis fortísima en el Partido Socialista, y si el PSC no llega al consenso con estos dos partidos cabe la posibilidad de que Carod-Rovira se retire del tripartito y se venga abajo como una torreta de naipes la política de pactos parlamentarios que montó hace año y medio Zapatero. Las tragedias de este verano ha sido una prueba durísima para el Gobierno, pero no hasta el punto de hacerle perder la estabilidad, ya que esta no depende mecánicamente de la opinión pública. Esta pasa por los pactos que permiten la gobernación y estos, sí, parecen amenazados. ERC ha anunciado en varias ocasiones la anticipación de unas elecciones generales y Nadal ha conminado al silencio a José Blanco el PSC es un partido asociado al PSOE, no es el PSOE. No resulta exagerado decir que nunca como ahora el tinglado de la gobernación ha sido tan frágil: un castillo de naipes.

tracking