APOLOGÍA DEL BIEN
Inteligencia y educación
PARA NO PERDERNOS en nuestro mundo tenemos que recurrir a la inteligencia y a la educación. Recurrir a la inteligencia nos permite adquirir conocimiento. El conocimiento nos aporta capacidad para hacer distinciones entre lo verdadero y lo falso, entre la mentira y la verdad. La educación nos permite sentirnos humanos y graduar las pulsiones del animal insaciable que llevamos dentro y así poder vivir dentro de las reglas sociales que necesitamos para la convivencia entre inteligentes. La conclusión se impone: si somos inteligentes por qué aceptamos que nos digan y nos hagan cosas que ofenden a la inteligencia. ¡Cuidado con los ladinos! La existencia de personas ladinas en las instituciones no nos trae nada bueno. Mucha inteligencia necesitamos los ciudadanos para soportar las banalidades y la manipulación que practican algunos profesionales de la mala política. Si creen que hacer política es manipular el comportamiento de los votantes sustituyendo la verdad por la falsedad, mal asunto. Amilivia estuvo manipulado durante cinco años con la dichosa escuela de pilotos. Eso de la escuela nos tiene ya rayado el cerebro. Detrás del nombre sólo se oculta la realidad, o sea, el ruido y la contaminación. ¿Qué significa medioambiente, salud y calidad de vida para los que quieren que confundamos escuela con base militar? Lo peor que nos hubiera ocurrido a los ciudadanos de León es que el farol electoral de José María Aznar se hubiera cumplido. Gracias a los técnicos de la empresa que fabrica los aviones de combate Eurofighter y a los militares que comprendieron que la base León no reúne las condiciones para hacer prácticas con los aviones de combate más rápidos y más potentes del mundo. Hay que saber que un solo avión de combate en veinte minutos de vuelo contamina más que doscientos autobuses. A esto hay que añadir un ruido insoportable. ¿ Les gustaría a los ciudadanos de León sufrir, todos los días y a todas horas, los efectos del ruido y de la contaminación que producen grupos de tres o seis aviones dando vueltas por encima de su cabeza? En las prácticas suelen volar en grupos de tres, seis y nueve. Los políticos sensibles a la calidad de vida, no piden, las rechazan, actividades peligrosas y nocivas al entorno urbano. La gente inteligente sabe que para vivir sanos hay que respirar aire limpio. La ciudad de León, según el resultado de las mediciones de calidad del aire, durante el año pasado superó los limites permitidos de C0 2 y de dióxido de azufre. Por tanto, traer fuentes de contaminación y ruido sería acabar con la calidad de vida. Todo lo que huele a aviones, entre más lejos mejor. Y si son militares, sin dudarlo.