PANORAMA
En la cueva del dragón
NADIE habría apostado hace un par de meses por un pronóstico que situara al acreditado Mohamed al-Baradei en la cueva del dragón y le mostrara esperanzado con obtener gran progreso en el encuentro con el gobierno norcoreano¿ pero es exactamente lo que ocurrió en Pyongyang. Fue un mes después del acuerdo de principios alcanzado el 13 de febrero en Pekín por los norcoreanos en el foro multilateral (las dos Coreas más USA, Rusia, China y Japón) el grupo que con una paciencia franciscana ha batallado hasta convencer a Corea del Norte de cuánto le conviene abandonar su programa nuclear militar. Baradei, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, tiene ahora que garantizar al Norte que su know how atómico puede ser perfectamente aprovechado en un programa civil con la sola condición de que se desarrolle bajo los estrictos controles de la AIEA y de la conveniencia de que vuelva al seno del Tratado de No Proliferación que abandonó en los momentos de mayor presión norteamericana antes de expulsar a los inspectores de la Agencia. La situación presenta posibilidades colaterales muy relevantes, derivadas de que cada país del Foro tiene su propia agenda una vez alcanzado el objetivo común: desmantelar el arsenal atómico norcoreano. Por ejemplo, mientras avanzan las conversaciones bilaterales en Nueva York sobre establecimiento de relaciones diplomáticas con Washington, han fracasado las que, para lo mismo, se habían emprendido con Japón en Hanoi: una hora duró el encuentro, que terminó abruptamente sin fecha de reanudación. Corea del Sur, que lo que busca, amén de seguridad, es la reunificación con los compatriotas del Norte, se ocupará de la ayuda económica y material, la más aprovechable porque incluye la provisión de alimentos y energía. Rusia encabezará el grupo sobre pacificación y cooperación en Asia del Nordeste ¿y Japón?