CANTO RODADO
Ruido incívico
EL RUIDO que generan las plataformas (minoritarias, no se olvide) contra la Educación para la Ciudadanía orquestadas en las diferentes comunidades autónomas no deja escuchar, ni siquiera oir un poco, la partitura del civismo compuesta por la Unión Europea como una de las ocho competencias, o sea, habilidades básicas del alumnado del siglo XXI. El ruido se hace aún más eficaz cuanto más silencio guardan las comunidades autónomas y, en concreto, Castilla y León respecto a la próxima implantación de la asignatura en 4º de la ESO durante el próximo curso. El ruido aturde. El ruido hace que nadie pregunte, en las Cortes de Valladolid, qué va a hacer la Junta con el dinero que recibió del Ministerio de Educación para formar al profesorado en la nueva asignatura. Y el ruido se hace más efectivo cuanto más intervienen en la sonada prelados importantes, como Rouco Varela, que tacha de ideología de género la tolerancia con las diversas formas de familia que hay en la sociedad actual y las opciones de vida mientras firma convenios con la Comunidad de Madrid para tutelar/controlar los cuidados/no cuidados paliativos desde los hospitales públicos. El ruido pretende hacer creer y convencer de que el Estado español no tiene derecho a exigir a su ciudadanía los fundamentos del sistema democrático y de los Derechos Humanos, mientras se avala que en la Generalitat Valenciana ponen en marcha un contrato para asegurar que la población inmigrante respete las costumbres y las normas de la comunidad autónoma. El ruido hace efecto mientras el Tribunal Supremo se toma su tiempo para aclarar a la ciudadanía quién tiene razón: Andalucía, que admitió la objeción de un ciudadano, o Cataluña, Asturias, Navarra, La Rioja... que han decidido vía tribunales o informe jurídico que no ha lugar a la objeción. Por León, de la mano de Stele, han desfilado en el último mes voces nítidas, contrastadas, sobre la necesidad del civismo. Pero el ruido incívico quienes más se quejan de falta de disciplina y problemas de convivencia en las aulas. El ruido daña la salud.